1.Su padre fue quien inició este proyecto ganadero en Salta. ¿Qué significa para usted continuar hoy con Inversora Juramento y cuánto pesa ese legado familiar en las decisiones que toman?
Me encanta seguir haciendo crecer e invirtiendo en Juramento y en Salta, es algo que disfruto, de joven soñaba con ser ingeniero agrónomo, que obviamente después la vida me llevó para otro lado, pero agradezco tener esta pasión por el campo, por Salta y por la Argentina. Obviamente que seguimos con objetivos similares a lo que comenzamos, pero lo más importante es el de no detener el crecimiento de nuestra compañía.

Remate en el campo de González
2.La familia Brito sigue realizando inversiones muy importantes en Salta. ¿Qué ven en esta provincia que los lleva a continuar apostando por la ganadería y por la cadena de la carne?
Primero un valor emocional muy alto, tanto por Salta como el NOA, viví varios años en Salta y fue un lugar clave en mi formación, por lo tanto siempre digo que es una de mis casas. Vemos muchas oportunidades, y creemos que es una provincia que seguirá creciendo y nos encanta poder ser ejemplo de cómo Salta está preparada para atraer muchas más inversiones, porque así lo creemos y lo hacemos desde nuestras empresas. También que logramos romper varios mitos, como que la ganadería en este lugar y con estas temperaturas no era posible, y la verdad es que ya llevamos más de 30 años llevando adelante un proceso exitoso que emplea a más de 800 personas en la provincia.
3. Si tuviera que explicarle a un inversor cuáles son las grandes ventajas de producir carne en Salta y cuáles son todavía las dificultades que hay que resolver, ¿qué le diría?
Salta ofrece un fuerte potencial productivo sustentado en la sinergia de sus recursos agrícolas, ganaderos, minerales y energéticos. Su sector agroalimentario se consolida rápidamente, desde la caña de azúcar y el limón hasta las distintas producciones hortícolas, mediante un clúster ganadero impulsado por la instalación de plantas frigoríficas. Esta transformación resulta determinante para la logística regional, ya que procesar e industrializar la carne localmente es la clave para compensar los altos costos de transporte, que considero la mayor dificultad a resolver en un mundo tan conectado y globalizado.
4. Cuando se decide una inversión de decenas de millones de dólares en campo, hacienda o industria, ¿qué variables mira primero? ¿Qué tiene que tener un proyecto para que usted diga “acá vale la pena invertir”?
Dar valor, dar valor y dar valor. Darle valor a la tierra, al ganado, a la carne. En definitiva, agregar valor a todo aquello en lo que invertimos.
Porque cada inversión tiene que multiplicarse, ya sea a través de un producto, un servicio o cualquier actividad que nos permita generar más desarrollo y más oportunidades.
5. Inversora Juramento y Frigorífico Bermejo permiten participar de distintas etapas de la cadena. ¿Qué les enseñó trabajar con un modelo integrado y dónde ve hoy las mayores oportunidades para agregar valor?
El modelo integrado nos enseñó que el desafío principal es agregar valor en cada eslabón, y no solo producir volumen. Debido a que la integración total en la ganadería es imposible para una sola empresa, la clave está en una integración parcial articulada con otros productores de la región.
La mayor oportunidad radica justamente en esta coordinación: unificar estándares, mejorar la genética y compartir una visión conjunta sobre la calidad que exige el mundo. Concentrar el procesamiento y la industrialización en origen permite crear una cadena eficiente y ofrecer un producto final mucho más uniforme, competitivo y con mayor valor agregado.
6. La Argentina lleva años hablando de la necesidad de producir más carne. ¿Qué cree que falta para dar realmente ese salto productivo?
Argentina necesita aumentar su producción de carne y cuenta con la genética, el alimento y los recursos necesarios para lograrlo, también gente muy capacitada y con mucha pasión por el campo. Si bien históricamente faltaron incentivos y eficiencia, hoy existen las condiciones para elevar los índices de destete y desarrollar novillos de mayor peso. Lo que falta para dar ese salto productivo no es potencial, sino integrar todas las capacidades, invertir y trabajar organizadamente con una visión de largo plazo.
7. Usted conoce el crédito desde el banco y también las necesidades desde el lado del productor. Si hoy se sentara del lado de un ganadero salteño que quiere crecer, ¿qué inversiones considera que deberían tener financiamiento de largo plazo?
El financiamiento de largo plazo es indispensable para la compra de tierras o inmobiliario.También crédito para capital de trabajo. En cambio, la ganadería genera flujo continuo y tiene capacidad de pago propia. Hoy el principal obstáculo es la falta de contratos de largo plazo a lo largo de la cadena, donde predomina la venta en el mercado spot debido a la incertidumbre. Lograr mayor estabilidad macroeconómica y cambiaria permitirá desarrollar acuerdos a largo plazo —incluso en dólares— para brindar la previsibilidad que necesita la industria y facilitar el acceso al crédito.
8.Para el productor del Norte, los fletes, las rutas y la distancia tienen una incidencia enorme. ¿Cuánto condiciona hoy la infraestructura el desarrollo ganadero de Salta?
Toda la Argentina en general necesita mejorar su infraestructura —rutas, ferrocarril y salidas hacia el Pacífico— para liberar su verdadero potencial productivo. El mayor costo logístico no proviene de la distancia, sino del tiempo perdido por malos caminos y demoras. En la ganadería esto es crítico, ya que un animal retenido demasiado tiempo en un camión pierde peso y valor. Por ello, se requieren políticas públicas a nivel nacional que garanticen un transporte rápido y eficiente para hacer más competitiva la producción del norte.
9.Si pudiera cambiar tres condiciones para que la ganadería del NOA dé un salto productivo en los próximos años, ¿cuáles elegiría?
Para lograr un salto productivo se requieren dos factores clave. Primero, simplificar el acceso a tecnología y equipamiento importado para hacer más eficiente a la industria ganadera. Segundo, y fundamental, desarrollar un sistema de educación técnica o terciario adaptado a las necesidades productivas. Incorporar la mejor maquinaria resulta insuficiente si no se cuenta con el capital humano capacitado para operarla, mantenerla y aprovechar al máximo su potencial.
10. Cuando mira Inversora Juramento y Frigorífico Bermejo dentro de diez años, ¿qué le gustaría haber logrado?
Me gustaría no haber parado nunca de crecer y de invertir, estoy convencido de que la ganadería y el campo argentino tienen mucho por crecer y más en el NOA, por eso es clave que sigamos invirtiendo y exportando con valor agregado y no sólo materia primea. Argentina tiene todas las condiciones para hacerlo y podemos combinar nuestra tierra, con nuestro recurso humano tan capacitado con la mejor genética del mundo.
Jorge Brito
Accionista de Juramento y presidente de Banco Macro

