El productor Ángel Luis Rossi explica el potencial productivo de una región llamada a liderar el crecimiento del sector.
Hay regiones donde la ganadería ya alcanzó su madurez. Y hay otras donde todavía queda todo por hacer. Para el ingeniero agrónomo Ángel Luis Rossi, el norte salteño es un territorio con condiciones naturales excepcionales y una oportunidad histórica para consolidar un modelo productivo eficiente y sustentable.
Rossi, al frente de Establecimientos La Negra, analiza el presente y el futuro del sector con una mirada estratégica. Desde Tolloche, en el departamento de Anta, impulsa un sistema de ciclo completo que integra cría, recría, genética y visión empresarial. Dice: “Hay que volver a poner a la ganadería en el lugar que nunca debió perder”.
Ingeniero agrónomo, con más de cuarenta años al frente de su empresa ganadera, con una base productiva en la provincia de Buenos Aires, Rossi combina experiencia en sistemas intensivos, genética y exportación de carne, una trayectoria que desde hace dieciocho años vuelca en el norte salteño.

La empresa familiar, con más de siete décadas de producción en la zona núcleo, desarrolló un esquema ganadero de ciclo completo con fuerte base genética, uso de inseminación y programas de mejoramiento. Ese camino también incluyó la incorporación de tecnología, modelos más intensivos y proyectos silvopastoriles. A lo largo de ese recorrido, la empresa llegó a integrar el negocio, desde hacer sus propios embriones hasta lograr la exportación directa de carne a Europa, con trazabilidad completa y presencia en mercados exigentes. Una experiencia que le dio una visión concreta de cómo se construye valor en toda la cadena.
UN TERRITORIO CON CONDICIONES EXCEPCIONALES
Cuando habla de Salta, lo hace con argumentos productivos: radiación solar, disponibilidad de agua subterránea y por canales y represas, cercanía a los mercados de exportación (Chile y Oriente), con posibilidades de crecimiento en escala, configuran un escenario altamente competitivo. A esto se suma una demanda regional de carne que históricamente no logró cubrirse con producción local.
Ubicada en el departamento de Anta, Tolloche se caracteriza por su clima subtropical y su aptitud para el desarrollo de sistemas ganaderos extensivos e intensivos. La región se ha consolidado como una de las principales zonas productivas del este provincial, favorecida por suelos aptos y disponibilidad de pasturas megatérmicas.

En este entorno, Establecimientos La Negra desarrolla un sistema de vientres, sustentado en la utilización de Gatton Panic, reservas forrajeras y suplementación estratégica.
“Hoy tenemos alrededor de 4.000 vientres, con recría y, según el contexto, engorde. La idea es no depender solamente de las lluvias, que son muy erráticas en la zona, y es por ello que queremos desarrollar desde hace varios años un esquema de riego para lograr una agricultura en función de la ganadería, reservas con buen rendimiento y calidad”, explica Rossi en la entrevista a Salta Productiva.
—¿Qué fue lo que vio cuando decidió apostar por el norte?
—Las condiciones productivas. Siempre digo lo mismo: si tenés radiación, agua —aunque sea en profundidad—, suelos aptos, mercado y ubicación, ya tenés gran parte del problema resuelto. Acá en Salta históricamente se consumió carne que venía de Córdoba o Santa Fe. Eso ya te marca que hay un mercado insatisfecho en Salta, y por malas políticas se perdió el mercado de exportación a Chile, que fue ocupado por Paraguay y Brasil, cuyos camiones pasan por nuestras rutas todos los días.
Los ganaderos de Salta tenemos en ambos mercados una gran oportunidad.
—¿Y qué pasó en estos años con ese potencial?
—El potencial nunca se perdió. Lo que faltaron fueron condiciones para desarrollarlo. Cuando yo llegué, en 2008, había mucha expectativa. Después vino una etapa donde todo se frenó bastante. Hoy me parece que estamos entrando en un momento donde hay que aprovechar.

UN NUEVO ESCENARIO PARA LA GANADERÍA
—¿Cómo ve hoy el negocio ganadero?
—Mucho más alineado con el mundo. Además, hay una demanda global de proteína en jóvenes y en países de Oriente que empuja. Y la carne vacuna sigue siendo la proteína de mayor valor.
—¿Qué rol juega la exportación en este contexto?
—Es clave. Un animal se integra. Tenés cortes que valen mucho más afuera que en el mercado interno. Si podés exportarlos, el resto lo podés sostener a valores razonables acá.
EL VALOR DE LA PLANIFICACIÓN PRODUCTIVA
—¿Cómo es el planteo productivo que están trabajando?
—Para mí la cría es estratégica. No siempre es la más rentable, pero es la base de todo. Después viene la recría, donde se genera valor. Y el engorde final, a pasto o en feedlot, al cual llamo el potrero más caro. Esta etapa del feedlot puede hacerla el exportador o frigorífico, ya que se asegura su materia prima y puede soportar el costo asignándole parte de la renta de la comercialización.
—¿Qué estrategia ve más lógica hoy?
—Aprovechar el valor del ternero en dólares que tiene hoy, capitalizando eso. Entonces, vender en ese momento y usar esa plata para mejorar el campo: infraestructura, agua, alambrados, maquinaria. No tiene sentido dejar la plata parada.
La mejora genética constituye uno de los pilares del sistema productivo de Establecimientos La Negra. “Siempre digo que es el insumo más barato y de mayor impacto”, sostiene Rossi.
—También tiene historia con otras razas como Limangus
—Sí. Yo fui fundador de la asociación junto a Martín, padre de Virginia Blaquier. Le tengo mucho cariño a la raza. Después, por razones de volumen en el mercado de reproductores y vientres, nos fuimos más a Angus. Pero fue y sigue siendo Limangus una gran raza sintética de mucho futuro con las exportaciones actuales por sus rindes carniceros.

—¿Y hoy sigue con Limangus?
—Sí. Desde hace unos años me reencontré con Virginia, que también produce Limangus, y decidimos hacer algo juntos. En vez de competir. Armamos juntos una cabaña chica, más por gusto que por negocio. Se llama El Reencuentro. Trabajamos con embriones, pocos animales, bien seleccionados. La idea es ir a Palermo, disfrutar, hacer algo bien hecho. Este año vamos a llevar un par de animales por primera vez.
—¿Hay otras razas en su objetivo de productor?
—Sí, empezamos a trabajar con Speckle Park, de origen canadiense y muy difundida también en Australia. Es una raza que me interesa mucho. Tiene una calidad de carne muy alta, mucho marmoleo. Y además se adapta muy bien a distintos climas. Hoy es algo chico, pero creo que se va a ver más en el tiempo. Y tiene un nicho de carne de calidad muy buscado por el mercado de restaurantes y hoteles en todo el mundo.
UNA MIRADA SOBRE EL PAÍS
—¿Cómo ve al sector en el contexto general?
—El campo sigue siendo central. No solo por las divisas netas que genera desde hace años, sino por lo federal que es. Hay ganadería en todo el país. Y ahora se empiezan a sumar otras actividades como minería o energía, que aportarán también más dólares, pero requieren mucha inversión, inversión que nuestro sector ha hecho durante muchísimos años y sin planes ni subsidios. Argentina tiene mucho más para dar.
Hay que modificar aún más la ley de bosques. Lo dijo el gobernador Gustavo Sáenz en un reportaje del día 5 de abril pasado en el diario La Nación: “La ley de bosques no funcionó, hizo de Salta una gran reserva natural; la gente no puede trabajar su tierra y termina pidiendo limosna”.
Hay que hacer un sistema productivo sustentable, cuidando el ambiente y las poblaciones aledañas, para que la prosperidad alcance a todos.
MEJORAR EL ENTORNO CON EDUCACIÓN Y SALUD

—Además de la producción, La Negra tiene un fuerte trabajo social en la comunidad de Tolloche. ¿Cómo surgió ese compromiso?
—Siempre respondo lo mismo: una empresa no logra ser exitosa en un entorno empobrecido, y es por eso que generamos este tipo de acciones. Cuando uno trabaja tantos años en un lugar, inevitablemente se va vinculando con la comunidad. En Tolloche empezamos con algunas iniciativas pequeñas y con el tiempo entendimos que había mucho por hacer, sobre todo en educación, salud y acompañamiento a las familias. Así fue tomando forma un trabajo más organizado, siempre con la idea de sumar, de escuchar y de apoyar procesos que ayuden a generar oportunidades en el lugar.
—Hoy el Centro Integral Tolloche parece haberse convertido en un punto clave para ese trabajo. ¿Qué significa para ustedes?
—El centro fue creciendo con la propia comunidad. Hoy funciona como un espacio donde se concentran muchas actividades: apoyo escolar, talleres para chicos, acceso a tecnología, encuentros comunitarios y programas vinculados al desarrollo infantil y la salud. Es un lugar sencillo, pero muy vivo, donde todos los días pasan cosas que ayudan a fortalecer a las familias y a los chicos del pueblo.
—¿Qué diferencia al productor argentino?
—La capacidad de adaptación. Estamos acostumbrados a ajustar, a ser eficientes, a trabajar con incertidumbre y con un optimismo permanente que nos lleva a invertir nuestras ganancias en el sector y en nuestro entorno. Eso hoy puede ser una ventaja.
—Si tuviera que darle un consejo a un productor hoy, ¿qué le diría?
—Depende de cada caso. Pero si tiene terneros, vendería bien y usaría esa plata para invertir en todo aquello que necesita para producir más o hacerlo más intensivo, como el riego, incluso para ampliarse en campo. Y si está mirando vacas… compraría. La relación hoy de ternero-vaca es buena. Y creo que la vaca va a subir.

Los precios acompañan. El mundo demanda. Y en regiones como el norte argentino, todavía hay mucho por desarrollar, producir en forma sustentable.
MODELO DE DESARROLLO SCOCIAL
Desde 2013, Establecimientos La Negra impulsa en la comunidad de Tolloche un modelo de desarrollo social centrado en la educación, la salud y la generación de oportunidades. El Centro Integral Tolloche (CIT) es el corazón de ese trabajo: un espacio donde funcionan talleres educativos, biblioteca infantil, apoyo escolar y acceso a tecnología para niños y adultos. En articulación con Misiones Rurales Argentinas se desarrollan programas de alfabetización y capacitación docente en escuelas rurales, fortaleciendo el sistema educativo del territorio. A su vez, cada año se realiza un operativo de salud junto a Fundación Todo por Todos, que convoca a 50 médicos voluntarios y acerca atención especializada a Tolloche y parajes cercanos. El trabajo se completa con el programa de desarrollo infantil implementado junto a Haciendo Camino, que hoy acompaña a 18 familias con acciones de nutrición, estimulación temprana y fortalecimiento del vínculo familiar.


