Editorial. Panorama incierto en pandemia

Esta edición de Salta Productiva será especial.  Las circunstancias requieren adaptarnos a los nuevos sistemas de comunicación. Para tranquilidad de quienes prefieren la revista impresa, sepan que la misma volverá tan pronto como sea posible. Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a nuestros auspiciantes por su continua colaboración y entendimiento.

Las condiciones impuestas por la pandemia generaron una crisis global y evidenciaron con mayor crudeza la fragilidad de sistemas económicos y políticos como el nuestro. Es difícil predecir las consecuencias negativas que esta crisis traerá aparejada a las economías del mundo y cómo impactarán en nuestro país.

Es casi imposible encontrar un experto analista que pueda transmitirnos algo de optimismo. Y como si la pandemia no fuera suficiente, los fantasmas del default nos empujan, otra vez, a una situación de marginación ante los mercados internacionales, tan importantes para la economía en general, como para el sector agropecuario en particular.

A la vez que se alejan las posibilidades de acceder a los beneficios de acuerdos como el de asociación estratégica con la Unión Europea, volvemos a escuchar rumores de viejos y desprestigiados mecanismos de regulación estatal como la junta nacional de granos o de carnes; el desdoblamiento cambiario, las amenazas de nuevos impuestos al patrimonio o la ya consabida distorsión en las retenciones, todos elementos que entorpecerían aún más, el desarrollo y el crecimiento de nuestra actividad.

Sin dudas, transcurrimos tiempos difíciles con pronósticos de mayores complicaciones. A pesar de ello, el sector tuvo la posibilidad de continuar con sus actividades, de mantener las fuentes de trabajo y de poder afrontar sus obligaciones a pesar de las restricciones de financiamiento que le impuso el estado nacional.

Esto nos obliga a solidarizarnos con los sectores más vulnerables y sobre todo con aquellas otras actividades que resultaron duramente castigadas por las restricciones de producción y comercialización.

Todo indica que tendremos que realizar grandes esfuerzo para poder salir adelante y para ello son necesarias, entre otras cosas, herramientas de financiamiento que resulten accesibles, que contemplen períodos de gracia compatibles con la posibilidad de recuperar la capacidad productiva y adquisitiva, con tasas de interés que conviertan al crédito en una herramienta de trabajo y no en el pesado lastre que termine por hundir la producción.

El gobierno provincial deberá decidir entre continuar con el camino del gobierno que lo antecedió o tomar un nuevo rumbo. Tendrá que decidir entre la intrascendencia de medidas de corto plazo que profundizan los problemas estructurales de larga data o adoptar políticas innovadoras que tuerzan, aunque lentamente, el destino productivo de esta provincia.

De nuestra parte, tendremos que agudizar los sentidos para optimizar nuestros esfuerzos ante una crisis que impondrá mayores necesidades y menores recursos.

La situación nos impone un mayor grado de responsabilidad, respetando y haciendo respetar los protocolos sanitarios adoptados para cada actividad.

Espero que la próxima edición nos encuentre a todos en una mejor situación, enfocados en seguir produciendo.

Un saludo cordial.

Por Ignacio García del Río

Presidente de la SRS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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