Sociedad Rural Salteña

 
 
  03-09-10
ACTO INAUGURAL EXPO RURAL 2010- 67 EXPOSICION GANADERA, AGRICOLA INDUSTRIAL Y COMERCIAL
 
 

Discurso: Presidente de la Sociedad Rural Salteña, Carlos Marcelo Mussari

“Nos volvemos a reunir y seguimos sin vislumbrar mejoras profundas. Existe si, un acercamiento y posibilidad de diálogo, pero que no alcanzan para solucionar los problemas de fondo del sector. Debemos reconocer, por ejemplo, que algunas medidas fueron alcanzadas a través del diálogo y el consenso, como el apoyo del gobierno a la provincia y del Ministerio de Desarrollo Económico para la realización del primer remate televisivo en Salta con una línea de diferimiento de pago que causo alto impacto en los precios obtenidos por los ganaderos. También podemos destacar el trabajo consensuado que estamos llevando a acabó para el revalúo inmobiliario, así como la labor conjunta a través de las mesas de ganados y carne. Por otro lado, el apoyo brindado por el municipio de la ciudad de Salta, la Secretaria de Turismo, y el gobierno provincial para la realización de esta muestra.

También destacamos el cambio de ministro en el Ministerio de Medio Ambiente que nos abrió una puerta para mejorar el diálogo y buscar soluciones para la habilitación de tierras.

Sin embargo, no hay soluciones reales para los problemas que limitan al desarrollo productivo. La Nación sigue dándonos la espalda obstinadamente al campo y la intervención de la provincia resulta insuficiente en la defensa de un federalismo que nos permita sortear las trabas impuestas por el gobierno nacional, subsidios que no se pagan, un sistema de reintegro que fue presentado como una solución para que cierre el negocio ganadero, pero que en realidad se usó como una herramienta más para engrosar la red de corrupción destinada a enriquecer a los funcionarios que la manejan. Puertas que se cierran, (aplausos), exportaciones que se traban, mercados que perdemos en beneficio de países impensados, fletes que disminuyen enormemente la rentabilidad de los productores más alejados del centro del país, dando por tierra con la igualdad que pregona nuestra Constitución. El cierre de las exportaciones no sirve para asegurar el abastecimiento del mercado interno con cantidad a precios razonables.

Nos quita seriedad contra los mercados externos y desalienta a los sectores de la carne. La injerencia permanente en las distintas instancias de la comercialización, las medidas arbitrarias y las disposiciones verbales, sin respaldo de documentos institucionales generan desprestigio ante los compradores extranjeros que prefieren hacer sus negocios con nuestros competidores.

La historia anotará en sus anales a esta como la época que tiró por la borda años de reputación de las carnes argentinas, de excelencia bien ganada y que hacían a nuestra identidad nacional. Por primera vez en la historia, no cumplimos con la cuota Hilton de exportación de carne y también por primera vez dejamos de ser los mayores consumidores de carne del mundo. Sin embargo, no nos rendimos, en esta extraordinaria muestra encontramos avances de gran magnitud fruto del esfuerzo privado de productores que con una enorme esperanza apuestan una vez más al futuro porque sabemos que el futuro llegará tarde o temprano, se lo puede detener por un tiempo más o menos largo pero no para siempre. Y nosotros que contamos con esa visión a largo plazo de la que nuestras autoridades parecen carecer, lo sabemos.

Seguimos esforzándonos para no volver atrás con las conquistas tecnológicas que hicieron de nuestra producción el sustento de la economía nacional. Nos anuncian tasas increíbles de crecimiento macroeconómico logrado en gran medida por las exportaciones agropecuarias pero no vemos que este sirviendo este crecimiento para cimentar el progreso definitivo y previsible que incluya a todos los argentinos entre los habitantes del planeta con mayor índice de desarrollo humano. Con estas tasas de crecimientos deberíamos estar más cerca de Canadá que de Venezuela.

Se cansan de hablar de redistribución de la riqueza cuando en realidad distribuyen desigualdad, la desocupación se disfraza de subsidios y siguen muchos argentinos fuera del mercado laboral que permite vivir con la dignidad de ganarse el pan con el esfuerzo de cada uno. Sabemos que estamos en condiciones de producir cada vez más y mejor, que si producimos más y mejor nuestra región podrá desarrollarse más y mejor y que sus habitantes podrán beneficiarse con una mejor calidad de vida, calidad de vida que incluya además de salud, vivienda y trabajo una educación de excelencia que forme integralmente a nuestro jóvenes, que sea accesible para todos y que permite crecer intelectualmente a la población.

El avance educativo es un requisito indispensable para que la economía logre el gran cambio de incorporar a la producción primaria valor agregado generado por mentes innovadoras y que permita la creación de un polo de desarrollo con un mercado de trabajo con mayores remuneraciones y mejores condicione laborales.

La actividad agropecuaria es una herramienta de desarrollo económico y social de alcances increíbles que promueva el arraigo en las zonas rurales y descomprima el hacinamiento en los conurbanos de las grandes ciudades con su correlato ecológico y social. Es en las grandes ciudades donde más se agrede al medio ambiente y dónde más se sufre la exclusión social.

Para desarrollar el norte se necesita una política que promueva la concentración de actividades que interactúen entre sí y en las distintas zonas productivas a fin de potenciar las fortalezas y minimizar las debilidades con la acción conjunta. Crear así cadenas de valor de cooperación mutua no sólo a lo que se refiere a la producción y comercialización sino también en capacitación y desarrollo tecnológico. Necesitamos entonces comenzar a planifica la forma en que la producción debe crecer para encontrar en las mejores condiciones esa nueva oportunidad que el mundo está abriendo nuevamente para nosotros.

Nos demanda la coyuntura, la elaboración de un programa integral de desarrollo agropecuario para nuestra provincia, que sea consensuando entre todos los sectores involucrados y que pueda ser luego incorporado al programa que a nivel nacional. Se está gestando en la Comisión de Enlace y en sectores políticos que defienden en el congreso a nuestro sector.

Salta ha demostrado ser la provincia que mayor potencial de crecimiento ganadero tiene en el país. Se vislumbraba para el este y norte provincial la posibilidad de agregarle, al crecimiento de la agricultura, la incorporación de miles de hectáreas habilitadas para recibir la gran cantidad de cabezas que la soja y otras actividades desalojaban de los campos de la pampa húmeda.

Los productores además avanzaban en el mejoramiento genético y en la aplicación de nuevas tecnologías en el manejo de sus planteles de cría e invernada, lo que este año dio sus frutos consiguiendo establecimiento de estas provincias varios campeonatos y grandes campeones en las exposiciones más importantes de este país: Nacional Braford, Nacional Brangus y el broche de oro que nos llena de orgullo como ganaderos salteños: genética nacida y criada en Salta, copando los premios en Palermo.

Efectivamente, un aplauso para tanto afán ya que los frutos que se recogen hoy son el resultado de largos años de esfuerzo puestos, independientemente de las adversas condiciones económicas por las que ha pasado el sector.

El problema de fondo es el de la habilitación de tierras que es fundamental para la expansión de la frontera productiva. En distintas reuniones con el gobierno, éste abrió la posibilidad de modificar el mapa a nivel predial para de esa manera organizar mejor y agilizar las habilitaciones tan necesarias para el desarrollo regional. Sin embargo, este objetivo aún no se alcanzó, por eso quiero solicitarle públicamente al señor gobernador su compromiso para analizar un proyecto que contemple esta situación. También quiero hacer pública la demanda de una urgente intervención por parte de la provincia para resolver la medida de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los departamentos de San Martín, Rivadavia, Orán y Santa Victoria.

Otras medidas de fondo son las que necesitan para clarificar y ordenar el tema de la tenencia de la tierra. Requerimos la participación activa de la Provincia en el censo normado por la Ley 26160 otorgando publicidad al acceso de dicha información, lo que permitirá acotar la situación de conflicto con las comunidades originarias así como resolver la tenencia de la tierra para darle seguridad jurídica para todos los habitantes de la provincia.

Un programa de desarrollo ganadero deberá incluir además a los pequeños productores que trabajan en desigualdad, desigualdad tecnológica y desigualdad económica que redunda en desigualdad social. Si bien estamos tratando de encontrar para ellos con el gobierno provincial formas de introducirlos en el circuito de comercialización de ferias y remates, no logramos encontrarles una solución de inclusión fiscal que les permita vender su producción a precios más justos sin que implique encorsetarlos en obligaciones que posteriormente son imposibles de cumplir, es necesario encontrar una figura fiscal para solucionar este problema.

Electrificación rural, provisión de agua potable, acceso a energías alternativas como la energía eólica o solar, caminos y viviendas dignas son reclamos de los pequeños productores que debemos acompañar desde las instituciones agrarias. (Aplausos).

La mayoría de ellos no tiene forma de hacerse escuchar, la mayoría además no terminó la escuela y sólo conocen desde siempre el trabajo de sol a sol. La ganadería para ellos es única fuente de ingresos en muchas zonas marginales. Es de interés estratégico su ingreso a las nuevas tecnologías con facilidades para incorporación de genética, capacitación técnica, mejoras en infraestructura y mayor presencia del INTA para asesoramiento en estrategias de cooperación mutua que faciliten este proceso.

Acercar además al campo la educación secundaria y terciaria con la creación de establecimientos en las zonas más postergadas y facilitar el acceso a los alumnos cuando sus viviendas están alejadas. Establecimientos de calidad educativa que pongan también al alcance de los adultos programas de capacitación y actualización de conocimientos que ayuden a incorporar pautas más complejas de producción.

Dentro de esto, destacamos la creación de la Escuela Agrotécnica de Las Lajitas como ejemplo de todo lo que deberíamos multiplicar en todo el interior. De esta manera se crearía un circuito de retroalimentación entre la experiencia práctica y el conocimiento abstracto que redundaría en una mejor forma de egresados y mayor incorporación de técnicas apropiadas en el campo.

Para acrecentar el valor de nuestra producción ganadera se hace imprescindible la instalación de frigoríficos que brinden servicios a los integrantes de la cadena de la carne en general. De esta manera, Salta se acercará más al autoabastecimiento de carne y se evitará como pasa hoy tener que faenar en otras provincias con el aumento de costo que esto significa.

Si garantizamos cantidad, homogeneidad y oferta continuada a lo largo del año iremos generando las condiciones para autoabastecernos de carne. Para fomentar mejoras de infraestructura y en genética en los establecimientos se podría utilizar como herramienta la deducción de las inversiones destinadas a tal fin del impuesto inmobiliario, para lo cual sería necesario reflotar la ley de fomento ganadero.

El control de la evasión impositiva contribuiría a regular los mercados y a crear conciencia sobre la importancia de cumplir con las obligaciones para con el estado. El estado a su vez debe asumir como una obligación ineludible la lucha contra el abigeato, delito que genera mucho desaliento en el productor.

Se debe fomentar la introducción y evaluación de nuevas pasturas a fin de potenciar los efectos positivos sobre las propiedades del suelo y aumentar los niveles de productividad. Las pasturas bien manejadas generan valor cuando se transforman en carne y protegen el suelo.

Señor gobernador, reconocemos que su gobierno acercó algunas soluciones para mejorar la comercialización en la provincia. El crédito conseguido para el diferimiento del pago de hacienda, que logró importantes beneficios para los productores del eslabón más débil de la cadena, los criadores. La suspensión del impuesto a la mera compra es otro de los logros, por otra parte solicitamos que se prorrogue. El subsidio prometido para la instalación de un predio para remates en el departamento de Anta. Son medidas que el sector valora pero que necesitan ser acompañadas de soluciones de fondo. En el interior de Salta, la producción es a veces la única fuente de ingresos genuinos, o sea, que con la actual política agropecuaria del gobierno nacional, la subsistencia de muchos de sus habitantes se encuentra en peligro.

Por otro lado, todos los esfuerzos que se hagan en la provincia son inútiles si a nivel nacional se menosprecia la importancia que tiene la ganadería como factor de desarrollo del interior.

Nos llevará años recuperarnos, siempre y cuando nos garanticen un margen económico razonable, sin intervencionismo despótico y con seguridad jurídica.

También necesitamos que los gobiernos provinciales acompañen los reclamos en defensa de las economías regionales. En Salta el maíz es una herramienta indispensable para garantizar la sustentabilidad productiva. Además se transforma en carne, lo que aumenta su valor, por lo tanto se debe fomentar la expansión de su cultivo. Lo mismo con el poroto y los demás productos que son propios de nuestra provincia y que tampoco son viables si pagan tributos distorsivos.

Refiriéndonos a la lechería, Salta tiene un futuro muy bueno porque la producción de lácteos salteños solamente cubre el 18 por ciento del consumo de la provincia. El Valle de Lerma tiene un clima ideal para la producción de leche según controles oficiales hechos por ACHA.

Con políticas claras estamos seguros que es un sector que tendrá un gran crecimiento. En un proyecto para el desarrollo agropecuario es fundamental la participación y el compromiso de nosotros los productores y sobre todo los dirigentes del sector rural.

Para cerrar me gustaría reproducir unas definiciones sobre el rol de los dirigentes en el discurso de apertura de un ciclo organizado por la Sociedad Rural Argentina en el año 1963 por el arquitecto Pablo Ari fundador de los grupos CREA:

“Quiero decirles ante todo que cuando hablo de clase dirigente, de dirigentes, no designo “clases”, “castas” y otras formas de “intocables” o de privilegiados, sino que por el contrario, designo los grupos o individuos capaces, moralmente fuertes sobre quienes se apoya la sociedad para funcionar. Cada sector, cada grupo social, cada gremio en cada región debe tener su elite, sus dirigentes. La misión de estos dirigentes es unir, orientar, ayudar al pueblo a alcanzar sus fines. En ningún caso dividir, enconar, hacer dialéctica. Ello implica y se funde sobre la capacidad y el sacrificio precisamente. La misión principalísima de los dirigentes es armonizar y hacer converger las aspiraciones y los esfuerzos de todos hacia el bien común.

Y decía en particular de los dirigentes rurales: “Para ser realista tendré que decir que en cuanto a dirigentes ocupamos un lugar clave en el país, ello implica simétricamente obligaciones considerables. No somos simples engranajes de la economía sino que realmente somos motores en la economía argentina. Somos los que damos de comer a los hombres. Somos lo que tenemos en nuestras manos el instrumento productor de granos y de proteínas más extraordinario del mundo”.

Palabras que nos emocionan porque nos representan. En esta Sociedad Rural Salteña estamos convencidos de asumir la responsabilidad que como dirigentes el momento nos exige, que debemos responder más quienes más hemos recibido.

Tengo el privilegio de representar a un grupo de productores que con conducta y compromiso están brindando su trabajo fecundo en busca de las mejoras del sector, buscando que el campo crezca para que nuestro norte se desarrolle.

Hemos demostrado que se puede aumentar la producción sin ayudas externas y los beneficios también. Seguiremos buscando la eficacia solidarizándonos con los productores más marginados y apostando a que cada vez más personas se realicen con el trabajo en el campo.

Una vez más en la pista se despliegan los excelentes productos del esfuerzo de los ganaderos salteños que siguen incorporando genética, tecnología de punta y profesionalismo. Señores estamos en presencia de lo mejor de la ganadería argentina”.

 


 
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