Sociedad Rural Salteña

 
 
  27-08-12
Discurso de Hugo Biolcati
 
 

Para mí es un honor y una alegría estar hoy en Salta en esta muestra que se realiza hace 69 años y que testimonia el potencial productivo y el trabajo creador de los cabañeros durante todo el año, porque sin dudas se destaca aquí la vocación creadora, la enorme energía que tienen las cabañas salteñas que año a año mejoran su genética. Son estos los escenarios donde la Argentina muestra su perfil más auspicioso, aquel que se basa en la cultura del trabajo, en la inversión, en el esfuerzo cotidiano, en los recursos naturales, pero también en la capacidad empresaria y en la aplicación de la última tecnología, porque los ejemplares que aquí se exhiben son pura genética reconocida en el mundo entero aunque muchas veces no por nuestros propios gobiernos. Son la expresión más genuina del agregado de valor en origen aunque algunos empresarios pretendan retrotraernos a visiones que ya caducaron, aquellas visiones que querían enfrentar al campo con la industria, cuando hoy la agroindustria y el trabajo en red ya se ocuparon de derribar esas fronteras ideológicas. Estos ejemplares y toda la cadena agroindustrial son los que generan las divisas que permiten cubrir los déficits comerciales de la mayor parte de las industrias y el sector energético, son el resultado del constante esfuerzo de quienes contribuimos a la generación de puestos de trabajo, a que haya salarios dignos y al mantenimiento de las cuentas y los servicios públicos a través del pago de nuestros impuestos, son el resultado del trabajo de quienes sabemos lo que significa realizar un presupuesto y cumplirlo, a pesar de las inclemencias climáticas que durante la campaña pasada han sido muchas.

El campo sabe lo que significa planificar a largo plazo el destino de una explotación, aunque muchas veces medidas inconsultas e intempestivas borren de un plumazo toda proyección racional. Por eso y porque pagamos nuestros impuestos es que estamos en condiciones de exigir racionalidad en el gasto de los gobiernos nacional, provincial y municipal, pero también exigimos servicios públicos que sean acordes a la presión impositiva que soportamos que está en niveles records de nuestra historia.

Señores recién el 10 de septiembre de cada año comenzamos a ver los frutos de nuestro trabajo. Durante estos primeros 9 meses de cada año hemos trabajado solo para pagar nuestros impuestos que son un 54.2% más que los del resto de las actividades productivas de la Argentina y ni siquiera ante la terrible sequia de la campaña pasada consideró el gobierno eliminar o reducir las retenciones. Se anuncia, en vez como una concesión extraordinaria, la apertura de exportaciones de maíz por 15 millones de toneladas. Ese mercado debería estar abierto todo el año, así como el del trigo, la carne y la leche. La intervención oficial y las retenciones ya se llevaron 62 mil millones de pesos en el caso del trigo y del maíz, sin embargo se continúa impulsando la concentración de las grandes empresas exportadoras, la cartelización de la demanda en el mercado interno y las trabas para vender nuestros productos y tenemos el peor registro de siembra de trigo de los últimos 100 años. Nos preguntamos ¿por qué Salta no puede exportar maíz a los países limítrofes y debe pagar un fenomenal costo del flete para colocar sus granos a 1180 km de distancia al no haber trenes que den a esta zona el desarrollo que se merecen? Nos preguntamos ¿por qué se impulsa una producción como los biocombustibles a través de una Ley nacional para después borrar con una resolución años de inversiones de pequeñas y medianas empresas. Acaso no eran esas fábricas la mejor expresión de agregado de valor en origen? ¿No contribuían a la tan mentada industrialización de la ruralidad? Nos preguntamos ¿por qué después de haber destrozado el stock bobino de la Argentina, empujando el aumento de los cortes de carne para los consumidores en más del 800% desde 2003? La caída de las exportaciones, el incumplimiento de la cuota Hilton por quinto año consecutivo, los despidos de más de diez mil trabajadores y el cierre de más de 100 frigoríficos, ¿por qué después de este evidente fracaso, no se eliminan los ROE y se liberan las exportaciones de carne? Señores queremos exportar carne libremente, queremos poder honrar los compromisos asumidos, queremos aprovechar la conquista de los mercados que tantos años de negociaciones nos llevaron, queremos en suma saber que si invertimos hoy podremos en los años siguientes recuperar esa inversión, queremos dar trabajo y trabajar sin trabas. Por eso, les pedimos a quienes tienen la responsabilidad de actuar en materia laboral intervengan para dar de una vez por todas solución al conflicto que mantiene paralizado al Ingenio El Tabacal, una empresa que da trabajo a 2500 personas, y es que nada causa mayor desánimo que ver cómo un gobierno se encierra en un relato que no concilia con la realidad. Es el mismo desaliento que causa ver cómo se niega la inflación que carcome nuestros ingresos y el de los sectores más vulnerables de la sociedad mientras se afirma con total descaro que en la Argentina alguien puede comer gastando nada más que $6 por día.

Señores la inflación existe en nuestro país a pesar de que no se quiera nombrar desde el Gobierno Nacional, hay inflación aunque haya desaparecido de los índices oficiales que no la registran; el gobierno nos sigue imponiendo el tributo por la continua desvalorización de nuestra moneda y todavía no podemos ajustar nuestros balances por inflación ni se eleva el mínimo no imponible para el pago del impuesto a las ganancias.

Mientras el Estado sigue aumentando el gasto y gasta mal; con una presión fiscal record en nuestra historia de casi el 40% del PBI, la madeja de impuestos no alcanza a cubrir los gastos de la Nación, y se retienen los recursos a las Provincias en un gesto claramente unitario, resulta indispensable recuperar el federalismo, exigir los derechos y las garantías plasmados en nuestra Constitución Nacional, hacer cumplir nuestra Carta Magna en vez de realizar intentos por reformarlas, que se resguarde el derecho de la propiedad privada, condición fundamental para incentivar a inversión, la toma de riesgo y la innovación, y sepan que desde la Sociedad Rural Argentina seguiremos luchando para que se haga realidad ese país federal que soñó Alberdi para que se respeten las instituciones de la República, para que todos trabajemos juntos por el bien común y para que las provincias actúen en defensa de sus legítimos derechos, para que cada argentino sea un ciudadano comprometido con los principios que hicieron grande a la Nación, para que cada vez más jóvenes accedan a la educación. Sepan también que seguiré, en mi caso, donde me toque estar en el futuro, trabajando por la libertad las instituciones y por nuestra dignidad y la de todos los argentinos. Gracias.

 


 
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