Discurso del presidente de la SRS

Discurso de Ignacio García del Río en la apertura de la 76° Exposición agroindustrial de la Sociedad Rural Salteña

Una vez más, aunque de forma muy diferente, quienes conformamos la Sociedad Rural Salteña estamos orgullosos de realizar esta nueva muestra. En este caso, la número setenta y seis.

Nos acompañan el señor gobernador de la provincia, doctor Gustavo Sáenz, la señora intendente de la ciudad de Salta, doctora Bettina Inés Romero, el Ministro de la Producción y Desarrollo Sustentable, también socio y amigo de la institución, Dr. Martín de los Ríos, la señora Milagros Patrón Costas, Secretaria de Asuntos Agrarios y quien también fuera presidente de esta Institución.

Muchas gracias por su presencia y acompañamiento. También están presentes los presidentes de la asociación de productores de granos del norte, de la Asociación de Legumbre y de Federación de Entidades Rurales Salteña, los señores Lucas Norris, Miguel Medina e Ignacio Pisani. A todos ellos agradezco su presencia.

A los miembros de la Comisión Directiva de la institución, y al igual que la gerente, quiero agradecerles de verdad por su esfuerzo, no sólo por la colaboración para la realización de esta muestra, sino fundamentalmente por su participación y aporte diario con la producción y la institución. No hay dudas que están presentes personas vinculadas y absolutamente conocedoras de la actividad y de la realidad agropecuaria. También es cierto que hubiésemos querido contar con la presencia de referentes de otras cámaras que conforman el conglomerado productivo de la Provincia y también de nuestros representantes sectoriales a nivel nacional, pero esta pandemia nos puso límites.

A partir de allí, debimos aprender a adaptarnos tal como lo estamos haciendo en este preciso momento. A pesar de las dificultades, no estábamos dispuestos a perder la oportunidad de exhibir, una vez más, los avances tecnológicos del sector agropecuario. De un sector que, en general, tuvo la invaluable posibilidad de continuar con sus actividades. De hecho, fue una de las pocas actividades, en todo el territorio del país, que mantuvo e incrementó el empleo.

El sector se vuelve a constituir en un salvoconducto para la delicada situación financiera del país. Esa posibilidad no nos hace mejores ni más importantes que otros sectores que se vieron sumamente afectados por la pandemia. Simplemente pone de relieve la importancia de la actividad en sí.

Ojalá la sociedad en general nos viera de ese modo. Que pueda ver en la gente de campo a un par que realiza otra actividad, tan importante como otras. Sin tan solo pudiésemos evadir la influencia política que generó esta brecha entre distintas actividades productivas del país, sin dudas tendríamos una sociedad más unida y pujante.  Todo indica que con diálogo, discusiones de por medio, el sector público y privado se potencian cuando tiene objetivos comunes.

En ese sentido, quiero agradecer al gobierno de la provincia por los gestos que tuvo con para con esta exposición y por los espacios que se abrieron para discutir temas de enorme trascendencia como el análisis de los sistemas hídricos y conservación de suelos a nivel de cuencas de toda la Provincia. Para poder empezar a charlar con franqueza la constitución de nuevos consorcios camineros. Por la participación que se no ofreció en ProSalta en su carácter de gran facilitadora de la relaciones exteriores en materia de comercio internacional.

Sabemos de las enormes restricciones presupuestarias, pero es importante poder planificar en materia de infraestructura, fundamentalmente en lo que se refiera a rutas, caminos y accesos de gran importancia para la producción en general.

Como lo dije en anteriores oportunidades, el gobierno provincial se encuentra ante la enorme posibilidad de generar nuevos desarrollos poniendo en valor los recursos de esta provincia pensando en el mediano y largo plazo. O puede tomar el camino corto y facilista por el que optó el gobierno anterior y que sólo generó un estancamiento por el que se perdieron enormes posibilidades de desarrollo. Entre esos recursos, obviamente están los recursos mineros, energéticos y el potencial ganadero de la provincia. Y en ellos están nuevas posibilidades para el futuro de una provincia que, en ese sentido, tuvo un rumbo errático, casi siempre condicionado por intereses ajeos a los de esta provincia.

De una vez por todas es necesario que se adopten reglas claras y previsibles. No es justo que cedamos ante presiones foráneas en detrimento de los salteños que nada reciben por esas concesiones. Después de tantos años en vigencia de la ley de bosques, es vergonzoso que esta provincia, como otras que conservan la mayor cantidad de bosques del país, deban conformarse con las migajas que se distribuyen arbitrariamente desde el poder central. Y mientas ello sucede, mientras algunos suponen que la sustentabilidad ambiental depende de esas migajas, aún no contamos con normas claras que definan un sistema productivo acorde a las necesidades de la provincia y de sus productores.

En este mismo sentido, creo que no se debe seguir dilatando más la solución sobre el conflicto de tenencia de tierras. Son cientos los productores ganaderos de esta provincia marginados por la falta de esa solución. Debemos comprender que mientras ese problema subsista, subsistirán quienes se benefician inescrupulosamente de esos conflictos. Y quiero ser claro. No me refiero a quienes usurpan tierras. Tampoco me refiero a los juicios de desalojos que duermen en los archivos de los tribunales mientras se prorroga indefinidamente la ley que prohíbe los lanzamientos. Me refiero a productores de verdad. A esos productores que desde hace décadas trabajan la tierra y forman parte de la realidad productiva de la Provincia.

Sobre este punto, quiero agradecer al Gobernador de la Provincia por su clara postura en defensa de la propiedad privada. Sin dudas, es un modo claro de fijar una posición que refuerza la institucionalidad y el estado derecho. Sin embargo, esto sólo implica un paso en la difícil reconstrucción de esa institucionalidad. Aún es necesario que todos los poderes del estado adopten medidas concretas que despejan las dudas y los temores que pesan sobre gran parte de la sociedad. Necesitamos que la dirigencia haga uso de las herramientas y ponga los límites que surgen de nuestro ordenamiento jurídico en defensa de los derechos y garantías constitucionales.

Es imperioso que podamos confiar en el modo de impartir justicia. Esta pandemia demostró que es más fácil liberar presos que educar alumnos. Necesitamos volver a confiar en las instituciones y a tomar juntos un rumbo de desarrollo armónico para la Salta. No debiéramos desperdiciar todo el esfuerzo realizado en la elaboración del plan 2030 y menos aún pasar por alto los objetivos recientemente planteados por Consejo Económico y Social.

Será difícil, pero la pandemia pasará y esta no será la última crisis que nos toque atravesar. Los argentinos ya hemos superado otras crisis económicas, ahora nos toca superar una crisis institucional y del aporte de todos depende que ello suceda.

Ante de finalizar, quiero agradecer al periodismo de campo, a todos los expositores y auspiciantes que una vez más estuvieron presentes y siguen apostando a esta exposición; a los productores en general y a nuestros socios en particular por seguir siendo uno de los pilares necesarios para el crecimiento y desarrollo del país y por supuesto a los jóvenes del Ateneo por su incansable apoyo y colaboración.  Por último, quiero agradecer a mi familia, amigos y miembros de comisión directiva por haberme apoyado en esta gestión.

Sólo me resta pedir que la próxima exposición nos encuentre en una mejor situación, habiendo superado esta pandemia y con un país mas justo y unido.

Muchas gracias.-

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