Garbanzos: Altos rendimientos acompañados de un buen manejo

El Garbanzo es una de las leguminosas más importantes en el mundo; su producción se ubica después de la soja, el maní y el poroto. Se destinan 8 millones de toneladas anuales para consumo humano, aportando a la dieta proteínas de origen vegetal. Se distinguen dos tipos comerciales: kabuli y desi.

La producción argentina de garbanzos (Cicer arietinum l.) se realiza en las provincias de Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba, con el tipo comercial kabuli. En la provincia de Salta el cultivo de garbanzo se desarrolla en la zona sur, a secano, en siembra directa, aprovechando la humedad residual del suelo, o bajo riego en el área de influencia del Río Juramento. El noroeste argentino (NOA), además de ser una zona climáticamente óptima para su producción, presenta condiciones climáticas que no permiten la aparición de la “rabia del garbanzo” (Ascochita rabiae), una enfermedad que genera grandes pérdidas económicas. Si bien el NOA presenta condiciones climáticas no favorables para esta enfermedad, las enfermedades radiculares constituyen un serio problema para la producción en la zona.

En Argentina, durante la última campaña (2019) la producción cayó un 21 % respecto al año anterior, según la Bolsa de Cereales de Córdoba, debido a una sobreoferta internacional y a la política proteccionista impuesta por India, principal país comprador. La pandemia Covid 19 está generando oportunidades para algunos mercados, entre ellos el de las legumbres secas. Las restricciones en los ingresos familiares y la disponibilidad de tiempo para la cocina casera han provocado un aumento en la demanda de garbanzos y una recuperación de los precios. India, por ejemplo, ha lanzado un programa de apoyo nutricional a la población que incluye la provisión de 1 kg de legumbres/ mes/ familia.

El garbanzo es un cultivo anual invernal, durante su fase reproductiva es sensible a temperaturas diarias superiores a 35 °C e inferiores a 15 °C, las que afectan la floración y la formación de vainas. Al momento de definir la siembra se debe tener en cuenta la calidad de la semilla (lo que determina la capacidad de esta de sortear obstáculos, ya sean físicos o biológicos) y la fecha de siembra; a medida que atrasamos la fecha, menor es la temperatura del suelo y más lenta la emergencia. Son aptos los suelos sueltos, neutros a ligeramente alcalinos, sin problemas de encharcamiento. Los rendimientos rondan entre 1000 y 1500 kg/ha a secano, mientras que bajo riego pueden alcanzar un rendimiento potencial de 2800 kg/ha.

El INTA, a través del Proyecto de Legumbres Secas, viene trabajando en cinco ejes temáticos principales: 1-ampliación de la diversidad varietal dentro del tipo kabuli, con materiales adaptados a las diferentes zonas de producción para rendimientos superiores; 2- arquitectura de planta apta para trilla directa y con altos calibres (tamaño de grano); 3- evaluación y selección de materiales de tipo comercial Desi  (produce semillas más pequeñas, de color oscuro debido a que el tegumento presenta fenoles);  4- identificación de fuentes de resistencia a rabia, y 5- cuantificación de la calidad nutricional de esta legumbre.

Las variedades más difundidas en el país son de tipo comercial Kabuli (Produce semillas de tamaño grande y colores claros (blanco, crema, amarillo o anaranjado):

Variedad Característica

Destacable

Fenología Tecnología
KIARA UNC-INTA Porte erecto, ramas en zigzag, AIV: 33 cm. Semilla crema clara y ACD. DAF: 85, ciclo: 165 días. P100: 56 g.

Calibres: mayor a 9 mm

FELIPE UNC-INTA Porte erecto. Tolerante al frio en etapa vegetativa y ACD. Excelente tasa de multiplicación. DAF: 75, ciclo: 150 días. P100: 51 g.

Calibres: 9 mm

NORTEÑO Porte semi erecto. ACD. Tolerante al frio en estado vegetativo. DAF: 90, Ciclo: 150-170 días P100: 59 g.

Calibres: 8 y 9 mm

CHAÑARITO S-156 Semirastrero en etapa vegetativa y semierecto en etapa reproductiva. DAF: 65, Ciclo: 140 -150 días. P100: 49 g.

Calibres: 7 y 8 mm

AIV= Altura de inserción de la primera vaina, ACD= Apto para cosecha directa, DAF=Días a floración, P100= peso de 100 semillas.

La recomendación para los productores garbanceros para esta campaña es la aplicación de la tecnología disponible: rotaciones que aseguren suelos sanos, bien drenados y con buena disponibilidad hídrica en el perfil; uso de semilla certificada e inoculada; evitar retrasar la fecha de siembra, y un adecuado momento de aplicación de herbicidas, ya que habrá mercado para diversas calidades de grano. Será un año positivo para el productor que apunta en altos rendimiento como para aquel que tenga buen tamaño de granos.

Contactos: Ana Cecilia Fekete y Maria Elisa Maggio (Mejoramiento y manejo de cultivo – INTA, EEA Salta)

fekete.ana@inta.gob.ar

maggio.maria@correo.inta.gob.ar

 

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