MUJERES RURALES

Entrevista a Carla Fortuny

MUJERES RURALES EN RED

Carla Fortuny, miembro de la comisión directiva de la SRS, es nuestra referente regional en la mesa chica de la Red Mujeres Rurales a nivel nacional. Ella se unió al grupo conformado por Pilu Giraudo, Andrea Grobocopatel, Paulina Lescano, Silvia Taurozzi, Catalina Castro Almeyda y Fabiana Menna. Despues de que la Argentina fuera anfitriona del G20 en la Argentina, estas y otras mujeres de todo el país, se unieron para trabajar sobre la participación de las mujeres en el desarrollo económico del país y en particular para mostrar las potencialidades de mujeres que van ocupando espacios y abriendo caminos en el sector agropecuario. Después de un intenso año, la Sociedad Rural Salteña será la sede para la Jornada Nacional de cierre.

En octubre, en la Sociedad Rural hubo un primer encuentro de Mujeres Rurales Salta. Allí se juntaron más de 30 salteñas a instancias de Carla y Ana Lucía Torres, aprovechando la visita a Salta de Pilu Giraudo, gran impulsora de la Red, quien dijo que le preocupaba la visión que tienen los organismos internacionales sobre la mujer rural, solo apuntando a la vulnerabilidad. “Este grupo de mujeres lo que intenta es visibilizar a la mujer de campo y generar oportunidades. La Red de Mujeres Rurales cree en la complementariedad de hombres y mujeres, y en la riqueza que trae la mixidad”.

¿Cómo surgió la idea de la Red?

El año pasado en el G20 cuando la Argentina fue anfitriona, los 20 países miembros consensuaron un documento final en donde se puso eje en la mujer rural, pero desde el plano de la vulnerabilidad. Haciendo hincapié en el subdesarrollo del campesino, y la necesidad de asistencia y contención. Con ese único enfoque que se le dio a la mujer rural, Pilu Giraudo y otras mujeres decidieron ampliar la visión a otras mujeres que también son parte del ecosistema, sin dejar nunca de abogar por la igualdad de oportunidades para el crecimiento personal y profesional. Surgió así la Red de Mujeres Rurales con el fin de conectarnos en todo el país en una trama que potencie las estructuras existentes, visibilizarnos y apoyar, en cada lugar donde estén, a las mujeres rurales para fortalecer ONGs, empresas e instituciones a las que ya pertenecen. Buscamos que el ser una Mujer Rural, no quede meramente definido por quien vive en el campo, sino por quien tiene sus acciones e intereses puestos en el desarrollo de la ruralidad.

¿Cuándo comenzaron a trabajar más articuladas?

Tuvimos la suerte que en cada gran evento del sector agropecuario que hubo, nos invitaron a participar y nos dieron un espacio para reunirnos y poder trabajar y fortalecernos. En 2019 durante Expoagro fue la presentación oficial y así fuimos aprovechando cada lugar que nos abrieron para visibilizar la red, presentar nuestras propuestas y hacer encuentros nacionales en donde compartimos más puntos de vistas en las jornadas abiertas que realizamos. Allí planteamos los ejes de trabajo, marcamos agenda y un plan de acción para fortalecer la red.

¿En qué lugares estuvieron y estarán durante este primer año de la Red?

La primera reunión la hicimos en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Luego vino Expoagro, Agroactiva, Palermo, Agronea y el cierre este año será el 5 y 6 de diciembre en la Sociedad Rural Salteña. Este encuentro básicamente busca trabajar en la Agenda de Género 2030. Vendrán mujeres de comunidades indígenas y también referentes a nivel nacional junto a expositoras de IICA, de FAO, del BID. La idea es trabajar en la planificación para el año 2020.

¿Cuál es la metodología que utiliza la red?

Se realizaron talleres, reuniones y encuentros con el fin de analizar la diversidad de problemáticas de las mujeres del campo, empresarias del agro, profesionales, técnicas, mujeres campesinas e indígenas; intercambiando visiones y experiencias y llegando a concertar una agenda de prioridades comunes para incidir en las políticas públicas.

Del diálogo entre la diversidad de sectores, se llegó a una agenda común, con foco en los problemas relacionados al aislamiento, la falta de infraestructura, de comunicación, así como la dificultad común de las mujeres rurales para acceder al crédito y al financiamiento.

En este camino, nos acompañaron referentes internacionales como ONU Mujeres y FAO, el Banco Mundial, el BID, además de la red internacional de delegadas del W20, que sigue trabajando para que las demandas de las mujeres lleguen a la agenda global.

De esta experiencia, además de una agenda común, ha surgido la red para lograr visibilizar a las mujeres rurales como agente de cambio, como un actor necesario para poder lograr un desarrollo sostenible y equitativo del país.

 

¿En ese grupo coordinador de mujeres sos la única del NOA?

Por ahora sí. La idea es que esa mesa sea rotativa, y que la mayor parte pueda pasar por la coordinación. Hoy mi objetivo es replicar regionalmente la red. Poder armar un espacio donde las mujeres rurales de Salta podamos conocernos, trabajar y potenciarnos, buscando encontrar los puntos en común y afinidades, y que se forje un lugar para el net working.

Por eso, hace poco hicimos un primer encuentro en Salta. Fue algo sencillo, solo con personas que yo conocía. Allí busqué armar un espacio propicio para que se conozcan entre ellas, y poder seguir avanzando y creciendo. Para poder armar este evento tuve que dedicarle muchísimas horas en tratar de identificar quiénes serían las mujeres rurales de nuestra región. Tal vez conozco pocas o realmente es un sector donde predomina el género masculino…Si revisas mi agenda, y la mayoría de las reuniones o eventos en los que participo, las mujeres somos poquitas. Estoy convencida de que el motivo es que nos cuesta visibilizarnos.

 

¿Qué tipo de mujeres crees que puedan integrar la red del NOA?

No solamente las que tienen una profesión ligada al campo porque la ruralidad incluye a una docente, una científica o una investigadora. Significa pensar en cómo llevar desarrollo, cómo generar valor agregado.

Quiero traerlo a nuestra región y sé que saldrán nuevos ejes de trabajo para armar una red fuerte con conexión. Vamos a pensar en proyectos locales. Particularmente, yo me defino como muy salteña pero no creo en la geografía política sino en la fitogeografía. Además, creo particularmente en las afinidades y los intereses como eje de trabajo, y no enfocarnos solamente en lo que uno hace hoy.

¿Y qué mirada tienen con respecto a los hombres?

Pensamos en la complementariedad de las diferencias. El género naturalmente te define con sus particularidades. Hay disímiles percepciones y sesgos. Siempre he trabajado entre hombres y aunque siempre he mantenido una excelente la relación, somos pocas las mujeres en el sector. Y los lugares de encuentro donde se tejen las redes y se dan los negocios a veces son fuera del ámbito laboral: el típico fútbol, por ejemplo, en donde se juntan solo los hombres. Y como somos pocas las mujeres no estamos compartiendo esos espacios. Pero eso yo aprendí que el mate es mi herramienta para hacer vínculos.

¿Un mate tiene tanto poder?

El mate es mi estrategia. Cuando cebás bien, la gente se te acerca. Desde la facultad le he cebado mate a los profesores que empezaron a conocerme. Y que tenga mate 24 horas al día te abre puertas: “A Carlita le guardé un lugar”. El mate es charla, es compartir y a partir de ahí se genera una retroalimentación. A veces, es meramente una excusa, tener las manos ocupadas para no sentirte aislada y fuera de lugar.

¿Qué alcance tiene la red a nivel país?

En Córdoba es impresionante lo que hacen estas mujeres rurales. En Corrientes se están organizando mucho. Las alianzas hacen que crezcan las redes que a su vez ayudan a cada uno de los miembros desde la riqueza de la diversidad y perspectivas distintas.

Vamos teniendo el apoyo de grandes instituciones como FAO, ONU y el BID.  Me llamaron de la Secretaria de Producción de Salta que quieren participar en el encuentro en la Sociedad Rural Salteña.  Los espacios que hay que ocuparlos, sino otros los ocupan. Ya sea por interés o imposición, es tema de agenda.

¿En qué eje estás ocupada?

Hoy los ejes de trabajo definidos por la Red Nacional son: Buenas Practicas y Cuidado Ambiental, Educación y Capacitación, Desarrollo Local y Comunicación. Yo estoy en el eje de la comunicación que a mi entender es muy transversal a todos los demás. La idea es que se hagan relevamientos, encuestas y proyectos que se puedan aplicar, que sean sustentables y se autofinancien.

Y la palabra mixidad va ganando espacios. ¿Cómo la definirías?

Usar la palabra mixidad hace referencia a la complementariedad en su sentido más amplio. y además hace que te pregunten, genera la incógnita y eso abre un diálogo.

¿Cómo se hacen conocer?

Realizamos distintas campañas que han salido en medios y en redes. A través Casafe, de la Bolsa de cereales, etc. Queremos un mensaje orgánico. Por ejemplo, para el día de la mujer rural se difundió la historia de vida de muchas mujeres rurales desconocidas para visibilizar otras caras.

¿Cómo es la dinámica del grupo?

Es divertida la dinámica adentro del grupo. Como en todos los lugares hay personas con más pilas, el que empuja, pero justamente está esa mixidad de personalidades y dinámicas. Por suerte los roles van mutando y siempre hay alguien con algún proyecto o una necesidad para traer a la mesa.

¿Qué te motiva a participar de estos lugares?

Tengo una filosofía de vida. No es suficiente con ser buen ciudadano, sino que hay que tratar de mejorar el metro cuadrado en el que cada uno se mueve. Si todos hicieran eso, cubriríamos toda la superficie de la tierra. No es necesario que aparezca un líder visionario. Es hacer circular lo que cada uno puede aportar con generosidad.

 

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