Entrevista al economista del IERAL J.M Garzón

Economía

RETENCIONES. LO QUE SE VIENE

El economista cordobés Juan Manuel Garzón que integra la prestigiosa IERAL de la Fundación Mediterránea, respondió a Salta Productiva sobre las cuestiones que desvelan a los productores ante un cambio de gobierno, con un signo que no le fue favorable en épocas anteriores. Ante la posibilidad de la suba de las retenciones que ya dejó entrever el presidente electo Alberto Fernández, Garzón explica cuáles son las alternativas y las perspectivas para los productores y el sector agroindustrial.

 

Es un hecho q subirán las retenciones. ¿Qué impacto tendrán en la productividad?

Lo que es un hecho es que el sector público nacional cierra 2019 con déficit fiscal. Lo que se está discutiendo es de qué magnitud será este desequilibrio y si incluso la brecha será antes del pago de los intereses de la deuda (lo que se conoce como el Resultado Primario).

A lo anterior se suman expresiones del nuevo presidente referidas a su intención de estimular la economía, de mejorar los ingresos de ciertas franjas sociales.

Como actualmente el Estado Argentino no tiene financiamiento voluntario, para cerrar brechas fiscales y cumplir con las promesas de campaña, se dispone de dos fuentes de fondos, la emisión de dinero y/o más impuestos. No está claro el mix de estas últimas dos fuentes de fondos, pero lo que sí parece ya un hecho es que el próximo presidente apelará a ambas.

Es en este marco en que la suba de derechos de exportación parece ser inevitable. Una mayor carga tributaria implica menos recursos disponibles para los productores y por ende menos inversiones en bienes de capital, en tecnología de procesos, y por ende, menor productividad a corto y mediano plazos. También puede poner en riesgo la intensificación del uso de la tierra, el doble uso en el mismo ciclo, si se castiga con alícuotas altas los cultivos de invierno (trigo, cebada, garbanzo) y por ende éstos se hacen menos atractivos.

¿Qué decisiones cree que tomarán los productores?

Lo que están haciendo hoy los productores es cubrirse, en la medida de lo posible, de una eventual suba de retenciones. Para ello están vendiendo la cosecha nueva (2019/2020) en mercados forwards y operando en mercados futuros. En ambos casos los volúmenes que se están negociando en los últimos meses son los más altos de los últimos años.

Las decisiones a futuro, si la suba de retenciones se efectiviza y pensando en el ciclo agrícola 2020/2021, van a depender de cómo queden los márgenes de explotación y los incentivos a hundir capital en un negocio que tiene un riesgo alto, si la rentabilidad se ve muy afectada, las decisiones pueden ser más drásticas, salir de algunos negocios agrícolas o de algunas regiones del país, en otras palabras, asignar menos fondos a una actividad que cuenta con un “socio” (el Estado) demasiado ambicioso en cuanto a la “tajada” que pretende llevarse del negocio.

Salta tiene muchos cultivos q son especialidades: poroto, garbanzo, chía, cártamo. ¿Cree que las retenciones serán para todos los cultivos o es una alternativa invertir en ese tipo de cultivo?

Durante el kirchnerismo la carga tributaria estuvo muy concentrada en los cultivos extensivos tradicionales, los de mayor producción y generación de divisas, mientras que en las producciones regionales, de menor escala y donde se podía recaudar menos, primó un tratamiento más benigno, con retenciones a tasas más bajas e incluso con reintegros que podían hasta neutralizar el impuesto.

Habrá que esperar hasta después del 10 de diciembre para confirmar si vuelve a seguirse un criterio similar, aunque es bastante probable que así sea.

Si el escenario se presentase segmentado, con carga diferencial sobre granos principales, las producciones regionales podrían ser un destino de aquellos recursos y tierras que seguramente saldrán de los cultivos tradicionales en búsqueda de otros negocios agrícolas, particularmente en algunas regiones.

De todos modos, vale advertir que las economías regionales tienen un límite de crecimiento, dado fundamentalmente por el tamaño del mercado mundial y nunca podrían compensar el perjuicio que una excesiva tributación genere sobre nuestros principales granos.

¿En la ganadería qué cree que sucederá ahora que estaban mejorando los valores de las categorías exportables?

Es una gran incógnita. El escenario externo que enfrenta la ganadería y todas nuestras carnes en general es excepcional. Al cambio estructural en la dieta de los países emergentes, donde las carnes vienen ganando presencia en el plato diario de millones de personas, se suma un evento coyuntural de gran impacto sobre el mercado, la fiebre porcina africana, que está diezmando los rodeos porcinos del Asia, particularmente de China. Este virus está haciendo que China y sus vecinos pierdan toda capacidad de autoabastecerse en carnes, quizás por varios años, y que deban salir a buscar rápidamente a proveedores externos para satisfacer a su demanda. Las estadísticas muestran que las importaciones chinas de todas las carnes están   creciendo a tasas de dos dígitos este año.

El problema, si se puede llamar así, es que este tirón de demanda externo está a punto de generar un gran recalentamiento en los precios de hacienda y carnes de Argentina, y de combinarse con un ciclo de retención de vientres (probable) puede tener consecuencias explosivas en materia de precios.

El próximo gobierno deberá enfrentar este reacomodamiento inexorable de los precios de estos productos y lo que no debiera hacer es volver a aplicar políticas que ya vimos tuvieron en el pasado muy mal resultado pasados algunos años, caso de las decisiones que se tomaron entre 2006 y 2009 para frenar la exportación (prohibiciones, encajes, cupos, etc.) y que derivaron en una enorme liquidación de animales y que se retirarán del negocio ganadero miles de productores.

Lo que sí debería hacer el próximo gobierno es atemperar la suba de precios en el mercado interno, vía por caso, eliminación del IVA (con devolución automática de saldos a favor), promoción de carnes alternativas (cerdos, pollos, pescado) y asistencia focalizada en consumidores más vulnerables.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *