EL USO DE DRONES PARA FUMIGACIÓN

EL USO DE DRONES PARA FUMIGACIÓN

En el Congreso de ateneístas Juan Pablo Saravia, dio una charla sobre el drone en la actualidad del agro.

Desde que las herramientas de agricultura de precisión empezaron su camino, las imágenes satelitales adquirieron envergadura en el campo, pero resultaba complejo en la logística, además de costoso, conseguir las imágenes en el momento oportuno. Algunas empresas que comenzaron a sacar fotografías aéreas desde aviones tripulados para entregar la información. Posteriormente surgieron las plataformas no tripuladas UAV que son equipos propulsados por varias hélices y que pueden montar diversos tipos de cámaras fotográficas y filmadoras. Luego mejoró cuando se le incorporó un GPS que ayuda al piloto que la comanda desde tierra con un control remoto.

El público salió a la pista central para apreciar en vivo las ventajas de la tecnología y Juan Pablo explicó que entre los distintos tipos de drone hay algunos diseñados para aplicación de pesticidas, fertilizantes y herbicidas. Aporta nuevos niveles de eficiencia, versatilidad y precisión.

El DJI AGRAS MG-1P que utiliza Juan Pablo en la demostración en la SRS es una aeronave que transporte hasta 10 kg de carga líquida. Tiene un peso máximo de despegue de 24.8 kg. La duración de vuelo oscila en los 15 minutos

El volumen de aplicación varía entre 5 a 60 litros por hectárea por 4 picos intercambiables y el rendimiento: es de 2,5 a 4 hectáreas por hora.

Juan Pablo explicó que este sistema tiene la ventaja de una pulverización precisa. Gracias a sus c

uatro boquillas, cada una colocada directamente debajo de un motor. El flujo de aire hacia abajo generado por las hélices acelera la pulverización y aumenta su alcance.

“Como toda tecnología inteligente ajusta automáticamente su velocidad de vuelo, caudales y altura uniforme para obtener una pulverización precisa. De esta manera se evitan contaminaciones y se economizan insumos”, enumera Juan Pablo. Además, registra automáticamente sus coordenadas actuales y recuerda sus coordenadas pasadas a medida que avanza por el campo. En caso de que se interrumpa una operación, por ejemplo, debido a la batería agotada o al líquido de pulverización, los usuarios pueden aterrizar y reanudar el vuelo rápidamente desde el último punto registrado.

Al integrar un radar de microondas junto con el sistema inteligente de control de vuelo, la aeronave puede explorar el terreno a una altura constante con un centímetro de precisión por encima del cultivo. La densidad del r

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