El trabajo y el cambio en las empresas

El trabajo y el cambio en las empresas

Paula Molinari muestra una inmensa ola en la pantalla y dice que está llegando un gran cambio a nivel social, mayor al que produjo la revolución industrial. “Es lo que pasa hoy en el mundo de las empresas, pero hay poca gente que se da cuenta. Mientras que algunos se dan vuelta para ver cómo es esta ola, muchos están en la playa tomando Caipirinha y piensan que no pasa nada. Esta ola va a dar vuelta muchas empresas que fueron estandartes del siglo XX y a muchos empresarios porque es un momento de mucho impacto”.

La gente que asistió al Congreso CREA  NOA escucha atentamente a esta oradora que fundó y preside Whalecom, consultora líder en Latinoamérica en gestión del cambio y desarrollo de organizaciones e individuos. Paula que tiene una intensa actividad académica en la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato di Tella, en la que dirige el Programa Executive de RRHH y es profesora en el MBA y Executive MBA. Ella sigue explicando los motivos que generan la gran ola hawaiana.

Según Molinari hay tres variables que determinan el cambio: La tecnología que genera otras posibilidades: “Hoy podés estar en Salta chequeando cómo se carga un camión con cereal en el puerto”. La segunda variable es que la gente quiere otras cosas, los niveles de aspiración cambiaron porque la mayoría de las personas acceden a información y el celular es celular es el medio por el que llegan a saber por ejemplo cómo es la vivienda del amigo que vive a 200 kilómetros. El tercer factor es la globalización y el mundo interconectado. “Si mezclamos estos tres ingredientes en una olla nos da una tendencia macro”, asegura Paula y explica que afecta en la relación empresa- cliente, vos y el banco, la familia, el trabajo, los sindicatos”.

Pero el tema de la charla es el recorte en el mundo del trabajo. “El choque actual entre dos modelos suena estruendoso. Está el viejo sistema de creencias “dirección–control”, que manejan los mandos medios y altos en general y el nuevo modelo de cooperación que está asimilado por la gente más joven”, asegura Molinari.

Los síntomas de la época de transición que vivimos son evidentes: alta rotación, crisis de compromiso y conflictos generacionales. Paula cree que más que poner foco en la comprensión de las mentalidades generacionales, se pretende alcanzar un mayor entendimiento de las tendencias que están transformando el mundo laboral. “El objetivo es lograr anticipación y visión estratégica. Observar lo que ocurre hoy es la mejor señal de cómo será el futuro. Encarar los cambios hoy, nos permitirá encontrarnos en una mejor situación mañana. Debemos preparar a los colaboradores, a los jefes y a los tomadores de decisiones en las empresas, para los desafíos que se avecinan en un futuro muy próximo, alentando cambios en la forma de trabajo actual”. Según esta especialista, para gestionar personas hay que abordar  este modelo nuevo a través de varias dimensiones:

La Autonomía. Generar modelos de negocios basados en la autonomía. “En el campo se va hacia la jerarquización del personal y creación de marcos de actuación claros. Es una transformación q e va a ser lenta, pues los oficios se ningunearon, no solo será en el sector agropecuario.

La transparencia se convierte en un tema central en la relación con el empleado. Preguntarle que necesita para trabajar mejor y escuchar lo que dice y explicarle en una conversación basada en confianza y transparencia La gente es la protagonista, por eso hay que hablar CON la gente y escuchar, escuchar, escuchar.

En el mundo de la colaboración, cambia fundamentalmente la forma de hacer las cosas, bajo nuevos principios que marcan lo valorado y el sistema de gestión del desempeño tradicional es uno de los procesos clave más impactadoPor lo tanto, viviremos unos años de revisión y replanteos, que traen algunas novedades a este proceso. Los nuevos principios son:

La Velocidad se puede dar gracias al mundo digital que aporta aplicaciones para generar velocidad y transparencia. “Nadie quiere hacer una cola en un banco y si el banco te da una aplicación para hacer una transferencia, la persona la quiere eficiente y sencilla y en dos pasos. Un modelo que tiene éxito mundial es UBER porque te permite más confianza, no hay un jefe que los maneje sin embargo el usuario es el que controla el desempeño. Este modelo es aplicable a cada sector por eso hay que andar con las antenas puestas para ver qué quiere la gente. En cada uno de los sectores hay un UBER, es decir una necesidad que no surge en general de los que conocen el negocio sino del cliente. Eso les pasó a los hoteles con Airbnb. No detectaron que la gente quería estar en casas, ellos pensaban que preferían hotel, empleado y que los atienda un señor con galera en la puerta”, ejemplifica Molinari.

El tiempo se convierte en moneda más valorada para disfrutar. Hoy el que puede hace todo vía tecnología para aprovechar mejor el tiempo Hay gente que no tiene tiempo libre o tiempo personal, sin embargo, está comprobado que eso genera plenitud en la vida y es una tendencia gigantesca

El bienestar antes era para los ricos es para todos ahora. Es tendencia macro ¿Cómo mejoramos le nivel de bienestar de los empleados? El tiempo libre tiene que ver con estar bien física y emocionalmente. Para trabajar de manera eficiente, necesitamos trabajadores que se sientan bien ellos y su familia. El proceso se desliga de los temas de compensación y se enfoca en el desarrollo y el bienestar

La conectividad es otro ítem importantísimo. En el campo estamos atrasados años luz en la conectividad. Dentro de poco será un derecho. Hoy no se concibe ir a un hotel que no tenga wifi, por ejemplo.

Creatividad. Para Paula es necesario que los líderes de las empresas originen innovación, pero es el elemento más escaso. Se precisan gerentes muy abiertos, con capacidad de aprendizaje y captación de las nuevas tendencias, y con coraje para dejar las fórmulas exitosas de otras épocas pues esa seguridad los hace quedar en la zona de confort. Hoy las organizaciones requieren anticipación e innovación en contextos en los que se pueda repensar el negocio y los planes de acción. Por eso hoy las empresas más valiosas, no son las que más empelados ni más activos tiene, sino son las que apostaron a las ideas innovadoras como Apple o Whatsapp.

Nuevas formas de relacionamiento. En la empresa antigua, lo más valorado era la relación de dependencia. Ahora hay distintas formas de relacionarnos con los empleados, proveedores, público, freelancers. Y así aparecen nuevas formas y que la legislación todavía no prevé porque va lenta, por ejemplo la plataforma Workana de trabajo freelance desde cualquier lugar del mundo.

En el futuro empleados serán proveedores que nos den esos servicios. Las empresas se van volviendo más expertas y más chiquitas

Diversión en el mundo del trabajo. A estar bien porque uno hace algo que le divierte, le gusta y se siente bien. En determinados trabajos como los tecnológicos hay mucho robo de talento por eso es esencial que disfruten lo que hacen

Personalización. El empleador debe conocer e indagar a las personas de la empresa y conocer sus necesidades, ya sea el empelado, el cliente, el proveedor. “Tengo que saber qué quiere uno para generar modelos de cercanía.”

Inclusión. Vamos a un mundo inclusivo, valoramos la diversidad, nos vuelve más creativos. Se vuelve una preocupación incluir más gente heterogénea y es generacional. Ahora los jóvenes no conciben otra manera de ver el mundo. La diversidad y el foco en la eliminación de prejuicios es algo que no tiene vuelta atrás.

Sustentabilidad. Cuidar los recursos es lo que más demandan reclaman y exigen los jóvenes

El tiempo resignificado es la gestión autónoma de tiempo. El trabajo no tiene que ser en un horario determinado. Muchos roles permiten que se hagan desde la casa y en el tiempo que puedan mientras cumplan su objetivos. Cada vez más mujeres lo ven como un atributo valorado de una empresa.

Considerar que el tiempo es una variable valiosa de mucho peso en este nuevo sistema de creencias. Antes el tiempo del empleado de la empresa era de la empresa hoy el tiempo del empleado es del empleado así que se espera que la empresa valore su tiempo brindando tecnología, por ejemplo.

Espacio resignificado: Creen los espacios de coworking, con gente que no trabaja en la misma empresa. Hay inversión importante en el diseño arquitectónico y funcional en las empresas porque tiene que ver con el estar bien. Genera situación de más confort.

Molinari asegura que hoy hay otro tipo liderazgo. No sirven más los líderes en control. Hoy se busca gente que coordine equipos, que sepa generar transformación social. La mayor parte de los mandos medios son “seteados” en el modelo anterior y ahora es más cercano, más sistémico pues el líder instala innovación y se vuelve agente de cambio.

Como última dimensión, destaca otro contexto de éxito. Antes el empresario exitoso era el que producía más dinero, ahora no. Se considera exitoso al que gana dinero pero que logra involucrarse socialmente. Los empresarios que vienen son aquellos que tienen un rol importante en la transformación del mundo, los que tienen un rol compromiso con la comunidad en la que operan y es por eso que crecen las empresas de triple impacto: La ganancia, el compromiso social y la sustentabilidad.

Por eso concluye Paula, “para las cosas nuevas no hay soluciones perfectas, pero estamos transitando un modelo que durará unos cuarenta años”.

 

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