LA SUSPENSIÓN DE LOS DESMONTES. Entrevista a Santiago Bayón, presidente de Prograno

LA SUSPENSIÓN DE LOS DESMONTES. Entrevista a Santiago Bayón, presidente de Prograno

 

 

Santiago Bayón, presidente de Prograno, habla en esta nota en coincidencia con las entiddesd del campo, Sociedad Rural Salteña, Federsal y Prograno que el 5 de abril presenteron en conjunto una carta explicando los motivos por los que no podrían concurrir a la reunión convocada por el Ministerio de Producción, Trabajo y Ambiente Sustentable, Paula Bibini.

¿Están de acuerdo con la Ministra que para solucionar el tema de los desmontes hay que tratar el tema del Ordenamiento Territorial?

Coincido 100% con la postura de la Ministra cuando dice que hay que solucionar el tema de fondo que es el Ordenamiento Territorial.

Pero no coincidimos en cómo se reaccionó desde el gobierno provincial ante la Resolución 56/2018 suscripta por el Ministro Sergio Bergman, mediante la cual instó a la Provincia de Salta a dejar sin efecto los permisos de desmonte autorizados en el marco de los decretos provinciales 2211/10 y 3136/10. También instó a la Provincia a restaurar las más de 40.000 hectáreas desmontadas

El Gobierno de Salta mediante otra resolución acató el pedido de la Nación y suspendió los permisos que el mismo gobierno había acordado.  No solo se suspenden los desmontes de los 32 proyectos, sino que tienen que restituir las hectáreas desmontadas.

 

¿Entonces tenemos dos temas superpuestos?

Sí. Para hacer un paralelismo es como que el Gobierno de Salta autoriza la construcción de 32 edificios. Y en la próxima administración, el Ministro de Infraestructura de la Nación ordena suspender las obras porque no cumplen la nueva normativa por ejemplo de ahorro de energía y el gobierno que había otorgado esos permisos bajo normas vigentes, les dice a los constructores que demuelan los edificios y además restituyan la casa original.

Si se cumplieron con pasos legales, la Provincia debería proteger su propia autoridad, en donde la misma Constitución le atribuye los poderes para tomar estas decisiones. Ellos mismo se están degradando. Es facultad de las provincias la administración y la reglamentación de sus recursos naturales.

¿La Resolución del Ministerio de Ambiente de la Nación obliga a la Provincia a suspender los desmontes?

No dicta una resolución dispositiva para que los productores suspendan los desmontes o se revoquen las autorizaciones, sino que exhorta a la Provincia a adoptar la medida.

Mientras tanto, todos los permisos han sido otorgados dentro del marco de la ley, incluso se hicieron audiencias públicas que era el ámbito en donde podían presentarse los reclamos. Con lo cual la Provincia no protege ni da seguridad jurídica a sus ciudadanos.

¿Y qué consecuencias puede traer la suspensión de los desmontes?

Cuando se pierde la seguridad jurídica afecta a los ciudadanos porque no pueden confiar en las autoridades. Es como si cruzaras un semáforo en verde y te multaran. Con esa falta de confianza, no habrá inversionistas que quieran apostar al desarrollo de la Provincia. Y la Provincia se perjudica a sí misma pues sin desarrollo, no hay progreso para Salta.

Si yo fuera un inversor iría a las provincias en donde tenga asegurada mi inversión.

¿Legalmente cómo puede defenderse el productor ante la Nación y la Provincia?

El tema en cuestión es que existe un principio que es la irrevocabilidad de los actos administrativos que conceden derechos a los particulares.

Los productores han cumplido con toda la reglamentación, presentado los estudios correspondientes de impacto ambiental, para que la Provincia otorgue los permisos. La Provincia lo permitió. Este acto no puede ser revocado en sede administrativa. Porque ya concedió un derecho individual que no puede ser dejado sin efecto.

Pero creo que no sirve judicializar el tema sino confiar en la capacidad de diálogo entre las autoridades. Es mejor que se pongan de acuerdo La Nación con la Provincia.

Las entidades del campo no participaron de la reunión por el Ordenamiento Territorial. ¿Puede haber un cambio de parte del Gobierno Provincial?

Para nosotros esa reunión es muy importante y estábamos esperando desde hace mucho tiempo una revisación de lo que consideramos el problema de fondo. Valoramos el diálogo y la apertura. Pero sin seguridad jurídica, que es la base de la confianza entre partes, no tiene sentido avanzar.

No se puede discutir un nuevo marco regulatorio con la Provincia, si ella misma suspendió el permiso que estaba en el marco de la ley. ¿El que cumplió con la norma qué pasa? Después discutamos la norma nueva.

¿Por qué cree que las exigencias de los ambientalistas pesan?

Estos ambientalistas extremos presentan al productor de campo como un ser insensible que quiere destruir el medio ambiente. Solamente al campo ha sido demonizado aun cuando en todos los sectores se generan consecuencias sobre el medio ambiente.

Pero estas organizaciones nacionales e internacionales tienen programas que apuntan a los temas que tendrán una respuesta de la sociedad. Greenpeace tiene un modus operandi que genera mucho efecto y viraliza sus acciones a través de las redes sociales. Tiene personas en el territorio se infiltran en eventos, hacen puestas escénicas llamativas. Y marcan la agenda global.

Siempre hay tensión entre el postulado del desarrollo humano y económico de la sociedad y la preservación del medio ambiente. Son legítimas las dos posturas. Eso quiere la gente. Ahora no se puede permitir una acción ilegítima para imponer una postura como muchas veces hacen las organizaciones ecologistas.

¿Y en Salta cómo lo ven?

Los tiempos han cambiado y culturalmente hay más conciencia ambiental, algo que celebro. Estos organismos están preparados con su marketing para plantear que el desmonte es malo, pero no se tiene en cuenta la situación real de esos bosques que ya están degradados y que por estar pintados de amarillos son improductivos y llevan a sus habitantes a la marginalidad, a la pobreza y al atraso. Muchos para escapar de ese destino emigran.

Se puede producir cuidando el medio ambiente. Pero de nada sirve tener esos bosques pintados de amarillos que hoy están llenos de vacas criollas y animales salvajes que degradan un monte abandonado para que los habitantes se empobrezcan cada vez más teniendo la posibilidad de producir.

Justo ahora que hay una oportunidad inmensa para Salta en la ganadería. Justo ahora que el gobierno reabrió las exportaciones de carne. Justo ahora está la posibilidad de que una actividad pueda dar trabajo a un montón de gente del Chaco Salteño.

Porque justamente los habitantes por ejemplo del Departamento San Martín, saben de ganadería. En un mundo en donde se exige cada vez más profesionalización, estas personas están preparadas para trabajar en la actividad que sí se puede hacer en esa zona aun si le educación no es buena porque culturalmente conocen de ganadería.

¿Y el Manejo de Bosques con Ganadería Integrada podría ser una solución?

Los esquemas de MBGI apuntan a hacer ganadería en las zonas pintadas de amarillo en el Chaco Salteño. No se permiten desmontes, y se plantea que de esa forma se daría un uso sustentable del bosque.

Hemos analizado esa opción, pero los productores saben que sería difícil que alguien quiera invertir en un negocio con tan baja rentabilidad y que además podría generar otros problemas por lo difuso que se plantea todo. ¿quién fiscalizaría si hay degradación? ¿Cuáles son los parámetros porque es algo subjetivo?

Si realmente se quiere que el bosque se regenere lo mejor es quitarle la vaca.

¿Cómo se lograría eso?

En nuestra opinión, haciendo un esquema de áreas separadas, en donde se te permita desarrollar la mejor técnica posible y ser lo más productivo posible y en el porcentaje que se decida preservar, que no pueda entrar la vaca.  Pero hay que dejar que el productor decida cuál es la manera más eficiente de trabajar.

El MBGI es un esquema de baja productividad. Sino, nos pongamos de acuerdo y si la provincia será un gran parque nacional, entonces que se le reconozca ese fin al dueño de la tierra.

¿Qué piensa el productor del MBGI?

El productor salteño se siente agraviado, porque fue in pionero en una actividad que hacía bien y que ahora se considera algo malo. No siente representado por su Provincia que presta atención a unas organizaciones ecologistas y que le impone una interpretación de la ley del OT que le hacer perder sus activos. Tampoco le gusta el MBGI porque es el productor el que invierte y se le dice cómo hacer las cosas. Mientras que en otras provincias los índices de preñez y destete son altos, acá tenemos unos promedios muy bajos.

¿Por qué se pintó todo de amarillo en Salta y en otras provincias no?

Cuando se dictó la ley de bosques allá por 2009, se le pidió a cada provincia que haga su propia ley provincial. Nadie tenía la tecnología, para analizar con un nivel de detalle cada predio para establecer:  este sector lo tengo preservar, esta parte puedo hacer ganadería, esto agricultura, teniendo en cuenta los principios básicos para no generar un degradado ambiental.

Corrientes optó por pintar la mayor parte de verde y fue restringiendo a nivel predial.

En Formosa hay un verde flotante en donde se aplica a cada proyecto, teniendo en cuenta lo que se quiere hacer.

Salta por su parte pintó todo en amarillo. La parte roja, en términos generales está bien. En verde quedó lo que ya estaba desarrollado y el resto lo pintaron de amarillo prometiendo que a nivel predial se iría haciendo una categorización, un poco lo opuesto a Corrientes.

Por ejemplo, en una finca una finca de 30 mil hectáreas en el Departamento San Martín, que está todo pintado de amarillo tenés montañas, ríos, y se podría hacer 2000 hectáreas de palta y papaya. ¿Era necesario prohibir todo?

Pero una vez puesto el amarillo, los movimientos ambientalistas internacionales y nacionales sostienen que no se puede pasar de amarillo a verde y fueron imponiendo el concepto a Bergman.

¿Entonces manejan agenda de los políticos?

No solo de los políticos sino también de los privados y de las empresas. Yo creo que todos los políticos son sensibles a lo que la sociedad demanda. Eso es la democracia.

Evidentemente la idea del desmonte se ha ido transformando, y en general causa rechazo en la sociedad. Justamente la gracia del gobernante está en cómo conjuga las necesidades con los deberes y los derechos. Si hacemos una encuesta nadie quiere que aumenten la tarifas. Pero si no aumentan los precios nos quedamos sin luz

En Salta, a principios de los 90, la misma Provincia te subvencionaba el desmonte. Y mucha gente, con tierras de no mucha superficie, que pensaba que en su bosque tenían un activo en un campo productivo, hoy pareciera que no tiene nada.

Por eso uno espera que los gobernantes sepan manejar ese conflicto de un modo que no sea un desastre para unas personas de que confiaron en la Provincia, que se cuide el medio ambiente y haya un desarrollo de Salta.

 

¿Y qué esperan las entidades de parte del Gobierno?

Ahora en lo concreto para nosotros el Gobierno tiene que reconocer el derecho de estos productores que obraron como dice la ley. Después ponernos a dialogar si dentro del amarillo se va a poder categorizar o no, y en qué medida.  Y un tercer tema: qué se puede hacer y cómo.

No podemos patear para adelante hasta que llegue la próxima elección. La prueba de que hay una voluntad de avanzar está en solucionar el tema de la suspensión de los desmontes. Para saber que será un dialogo sincero.

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