IMPUESTOS A LAS GANANCIAS – VENTAJAS OCULTAS PARA LA CRÍA.

IMPUESTOS A LAS GANANCIAS – VENTAJAS OCULTAS PARA LA CRÍA.

Temas contables

Por CPN José Fernando Hidalgo
Especialista en Empresa Agropecuaria

En la revista anterior vimos los beneficios que brinda la Ley Pyme, y observamos que estos no implican una reducción o disminución respecto del Impuesto a las Ganancias, sino que implican una ayuda financiera al poder considerar como “pagos a cuenta” el 10% de las inversiones productivas y el impuesto al cheque.

Y ahora es oportuno aclarar, un tema del que “mucho se habla y poco se conoce”….respecto a la valuación impositiva de la hacienda para los establecimientos de cría en las zonas extrapampeanas. Estos implican en muchos casos reducciones significativas en el Impuesto a las Ganancias y, qué nuestro productor de bovinos, ovinos o porcinos no puede desconocer.

Sin entrar en detalles técnicos de la normativa, solo pretendo transmitirle al ganadero criador una idea básica y simple respecto a las ventajas fiscales de vieja data.

ACLARACIONES:

Para simplificar este análisis impositivo, solo consideré la situación del establecimiento de “cría vacuna”, y que igual vale para ovinos y porcinos.

Es crucial, previamente tener claro los siguientes conceptos impositivos:

  • La determinación del impuesto a las Ganancias no solo surge de la diferencia entre los ingresos y los costos y gastos deducibles, sino que también incide en el resultado la valuación de los “Bienes de Cambio”.
  • Cuánto mayor valuación alcanzan los bienes de cambio al cierre del balance impositivo, mayor será el impuesto determinado.
  • Bienes de Cambio: en principio toda la hacienda es bien de cambio.
  • Bienes de Uso: las únicas categorías que se consideran bien de uso son los reproductores machos, y los vientres (solo cuando fuesen de pedigrí o puros por cruza).

 

MÉTODOS DE VALUACIÓN:

  • La Ley del Impuesto a las Ganancias, establece para valorizar la hacienda considerada como Bien de Cambio, el “Costo Estimativo por Revaluación Anual”. Con este método año tras año las existencias se van revaluando o actualizando de algún modo en función del precio de mercado. Ya que se toma el 60% del precio promedio ponderado de la categoría más vendida o en su defecto la categoría más compradas en los últimos 3 meses del cierre de cada año fiscal.
  • Pero también existe para el caso de “vientres general” (bienes de cambio) , el método llamado del “Costo Fijo”. Cuya aplicación permite mantener las valuaciones de los vientres general (tanto vacas, vaquillonas y terneras para vientre) , al precio histórico o de origen desde que se inició la actividad de cría.

Esto significa, que cuánto más antigua es la fecha de inicio, la valuación va quedando

cada vez más desactualizada , ya que además desde el año 1.992 no se aplica el ajuste por

inflación.

VENTAJAS IMPOSITIVAS PARA LA CRÍA EXTRAPAMPEANA.

  • Una ventaja que se les presenta a las empresas que vienen aplicando el Costo Fijo es que cuando invierten en vientres “general”, la diferencia del valor de compra y su costo fijo se convierte en costo impositivo en el período. Estas diferencias resultan ser muy significativas en empresas de muchos años de cría.

Esto favorece impositivamente a los establecimientos de cría de todo el país, ya que le genera un incentivo en la adquisición de vientres “general”.

  • Además, para nuestro criador del NOA por ser zona extrapampeana, la Ley le otorga la opción que también se valúe al Costo Fijo no solo los vientres general, sino todo el resto de las categorías que se consideran bienes de cambio.

Es decir, también los terneros/as, novillitos, vaquillonas, se pueden valuar a ese precio histórico, lo que significa que la reducción del impuesto resulta aún mayor.

¿CUÁL MÉTODO CONVIENE MÁS A NUESTRO CRIADOR SALTEÑO?

Por cierto, es contundente la repuesta. Le conviene el “Costo Fijo”. Ya que aquel criador que mantiene desde su inicio la aplicación de este método, viene acumulando esas ventajas impositivas mencionadas.

Veamos el siguiente ejemplo práctico, para comparar ambos métodos de valuación, así poder dimensionar las diferencias en el Impuesto a las Ganancias.

 Datos del año 2.013:

  • Inició actividad de cría en el año 2.013.
  • No hubo ventas en este año, y la categoría más comprada fue la vaca general.
  • El precio promedio ponderado de estas compras, fue de $2.800 (sin IVA).
  • Por ser “inicio de actividad”, en este caso se determina el valor base :

Vaca general: $1.680 (60% de $2.800)

Ternero/a: $941 (por relación de tabla).

  • Esta valuación es igual en ambos métodos, solo en este primer año fiscal.

A partir del 2º año fiscal se comienzan a notar las diferencias cuantitativas.

Datos del año 2.017: (proyectados)

  • La categoría más vendida en los últimos 3 meses sería terneros/as.
  • El precio promedio ponderado de estas ventas, sería de $10.000 (sin IVA).
  • Compras en este año de 100 vientres general a un precio promedio de $13.000 (sin IVA)
  • Existencia al cierre de 420 terneros/as.
  • Si aplico el Costo Fijo, continúo tomando la histórica valuación del año 2.013:

Vaca general: $ 1.680

Terneros/as: $941.

  • Si aplico el Costo Estimativo por Revaluación Anual, tomaré:

Ternero/a: $6.000 (se computa el 60% de la categoría más vendida)

Vaca general: $10.800 (por relación tabla).

Conforme los datos de este ejemplo práctico, y luego de los cálculos pertinentes expongo en el siguiente cuadro, las diferencias en el Impuesto:

(*) Este sería el monto a tributar de más del Impuesto a las Ganancias 2017 (proyectado), para este ganadero criador que NO aplica el “Costo Fijo”.

CONCLUSIÓN:

El método del Costo Fijo surge de forma implícita de la Ley del Impuesto a las Ganancias y lo sustenta un viejo Dictamen (DAT-DGI) del año 1981, y que desde entonces destacados colegas tributarios agropecuarios del país lo vienen aplicando.

Por cierto, es muy significativa la diferencia a pagar si se aplica un método u otro. Y cuánto más antigua es la fecha de inicio de actividad de cría y de su aplicación del costo fijo, más elevada será esta diferencia impositiva.

Por lo tanto, es un tema a prestar mucha atención por parte del ganadero criador extrapampeano y de su asesor impositivo, a la luz de los cambios impositivos que puedan devenir próximamente.

 

 

 

 

 

 

 

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