CUÁN IMPORTANTE ES CONTROLAR LAS PARASITOSIS GASTROINTESTINALES DE LOS VACUNOS?

CUÁN IMPORTANTE ES CONTROLAR LAS PARASITOSIS GASTROINTESTINALES DE LOS VACUNOS?

 

Son varios los efectos causados por la enfermedad, sobre todo en terneros al momento del destete, pero un control de nematodes en este momento es de vital importancia para la producción de carne y lechera.

 

Dr. Víctor H. Suarez, Área de Investigación en Salud Animal, IIACS-INTA Salta

suarez.victor@inta.gob.ar

 

 

Esta enfermedad, nos explica Víctor Suarez de INTA Salta, está causada por nematodes gastrointestinales, vulgarmente llamados vermes o gusanos redondos, parásitos internos que causan pérdidas económicas importantes en el ganado con acceso al pastoreo. Hay muchas especies de nematodes que causan la denominada gastroenteritis verminosa (Haemonchus, Trichostrongylus, Ostertagia, Cooperia, Bunostomum, Nematodirus, Oesophagostomum, Trichuris, etc), pero en la región noroeste del país, los de mayor peligro son: Haemonchus contortus  la lombriz de cuajo y las especies de Cooperia que parasitan el intestino delgado. Además de estas especies, en las regiones donde los bovinos se crían en los pastizales serranos en altura Ostertagia y Trichostrongylus también son importantes.

El ciclo de vida de los nematodes presenta una FASE PARASITARIA INTERNA, ubicados en el cuajo o el intestino, donde los adultos se desarrollan y ponen huevos que son eliminados con las excretas. Ya en el medio ambiente, se cumple la FASE DE VIDA LIBRE EXTERNA donde de acuerdo a las condiciones de temperatura u humedad a partir de los huevos se desarrollan las larvas infestantes en 10 a 14 o más días. Estos estadios larvales al ser ingeridos con el pasto desarrollan dentro del vacuno las formas adultas en 21 días reiniciando el ciclo.

 

 

¿Qué impacto causan en la productividad del ganado?

El efecto nocivo dependerá directamente de la cantidad de larvas que  ingieran los terneros de acuerdo del nivel de contaminación de los pastos y también  del grado de inmunidad  de los animales que frenará o no el desarrollo de los nematodes. Dentro del rodeo, los animales jóvenes como los terneros de destete y la recría en crecimiento son los más susceptibles. Los vacunos mayores de 18 meses como los adultos son resistentes, aunque en el caso de vacas de cría en lactancia y con bajo plano nutritivo o vacas lecheras al inicio de la lactancia en pastoreo pueden afectar la producción de leche.

 

 

Los efectos varían entre los casos subclínicos o los clínicos que cursan con pérdida de apetito y retraso del crecimiento, pelaje áspero y a veces acompañado con decoloración, diarrea (Cooperia, Trichostrongylus), debilidad, deshidratación, edema submandibular, anemia (Haemonchus, Oesophagostomum) y hasta la muerte en algunos casos, afirma Víctor Suarez.

Pero los efectos más comunes e importantes yacen ocultos a los ojos de los productores, ya que son los casos subclínicos, sin síntomas aparentes pero con disminución del consumo, reduciendo eficiencia en la ganancia de peso de los terneros de destete durante su recría o el engorde o la producción de leche. Los terneros de destete precoz son los más susceptibles a los efectos de los nematodes. Los ensayos llevados a cabo  por el Área de Salud Animal  de INTA Salta en los Departamentos  San Martín, Güemes, Anta y Guachipas muestran incrementos en la ganancia de peso vivo de las terneras de reposición del orden del 50% como respuestas a los tratamientos.

 

 

Otros efectos colaterales de las infestaciones de los nematodes gastrointestinales se traducen en una actividad depresora no específica de los parásitos sobre la respuesta inmune del hospedador causando una menor respuesta inmunológica frente a las vacunaciones. También el aumento de los costos de producción y la demora en los ciclos de producción a causa de las parasitosis le resta eficiencia y rentabilidad al sistema.

 

¿Qué estrategia usamos para controlarlos?

El control debe sostener en los conocimientos de la epidemiología de los vermes en cada región y en un seguimiento diagnóstico en base al conteo de huevos de nematodes por gramo de excretas (hpg). También debido a la frecuencia en que se observó la presencia de resistencia antiparasitaria tanto en los sistemas de cría bovina como en los engordes a corral, es conveniente consultar al veterinario para comprobar la eficacia de las drogas antiparasitarias que son utilizadas.

Las pasturas perennes o praderas naturales sujetas a un pastoreo permanente están expuestas a una constante contaminación a través de los huevos eliminados en la excretas de las diferentes categorías animales. Los verdeos anuales por lo general al inicio de su pastoreo son seguros, ya que la contaminación es prácticamente nula. También, aquellos terneros que a partir del invierno siguen su engorde a corral es difícil que lleguen a infestarse luego de un tratamiento eficaz a su ingreso, debido a que en el heno o en los concentrados los vermes no sobreviven.

Para mantener una pastura con un baja infestación se requiere planificar desparasitaciones estratégicas, siempre asociadas a un constante monitoreo de la situación a través del hpg y al concepto de “larvas en refugio” que es decir tener en las pasturas un número mínimo de larvas susceptibles al antiparasitario usado, para evitar que solo el potrero se contamine con larvas resistentes y propicien la rápida aparición de resistencia antihelmíntica.

El control de los nematodes en los terneros en crecimiento es fundamental, sobre todo en el momento de mayor riesgo que se presenta cuando los terneros se destetan. Aunque cada rodeo de acuerdo a la ecorregión en que se sitúe, su manejo y  su grado de infestación, debe ajustar el control apropiado a su sistema productivo, se puede proponer una estrategia general para controlar los vermes a partir de: i) un tratamiento al destete, sea este precoz en el verano o más tardíamente en el otoño debe ser llevado a cabo. Aunque debe quedar librado al criterio del veterinario de acuerdo al manejo futuro de los terneros, se sugiere que esta  1ra desparasitación se realice cuando los hpg individuales superen los 100-150 de promedio. Por otro lado, esta desparasitación  va a favor de un mejor plano sanitario y una mejor respuesta a las vacunaciones. Luego, ii) a partir de los 30-45 días posteriores a la 1ra desparasitación (de acuerdo a la persistencia de los antiparasitarios utilizados), realizar un monitoreo mensual mediante hpg para decidir si es necesario hacer una 2da desparasitación o no de acuerdo a los niveles de hpg. Este 2do tratamiento se realizaría con el fin de evitar la re infestación del destete ya desparasitado con las larvas que sobreviven en la pastura y la posible contaminación futura de las pasturas y para llegar al invierno con pasturas seguras con baja contaminación y terneros con baja carga parasitaria.

Este esquema de control básico puede integrarse con el manejo de potreros seguros (pasturas recién implantadas, verdeos) o cambiarse con otros tácticos de acuerdo al diagnóstico y sugerencia veterinaria y al manejo del rodeo.

 

 

 

 

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